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FRACASO DEL USO CLÍNICO DE LAS CÉLULAS MADRE EMBRIONARIAS

Marzo (2010)

¿Cuánto Cinco años después de que California destinara un presupuesto de 3.000 millones de dólares a la investigación con células madre embrionarias no ha habido aún ninguna terapia y los progresos son muy pequeños. De ahí que los defensores de esta técnica estén volviéndose hacia la investigación a la que antaño se opusieran.
La Proposición 71 de California tenía la intención de contrarrestar con esos 3.000 millones de dólares la política restrictiva de los Institutos Nacionales de Salud en relación con la financiación de la investigación con células madre embrionarias humanas. Los partidarios de la Iniciativa de Terapias e Investigación con Células Madre de California, aprobada en 2004, mantenían la esperanza de inminentes milagros médicos sólo frenados por la política del presidente Bush de no permitir la financiación federal de investigaciones con células embrionarias (ESC) más allá de las líneas celulares existentes y que implicó la destrucción de embriones creados para tal fin.
Cinco años más tarde, las ESC no han cumplido las expectativas y los partidarios de la Proposición 71 empiezan a admitir el fracaso. El Instituto de Medicina Regenerativa de California, la agencia estatal creada, como algunos decían, para restablecer la ciencia al lugar que le corresponde, está desviando fondos para las ESC al ámbito que ha producido terapias y tratamientos efectivos: la investigación con células madre adultas. No sólo ha tratado a personas reales, con resultados reales, sino que además no tiene la controversia moral de las ESC.
Bernadine Healy, director de los Institutos Nacionales de Salud en la época de Bush, escribió en U. S. News & Worid Report que "las células madre embrionarias, una vez analizadas para el Alzheimer, el Parkinson y la diabetes, están obsoletas".
Incluso pueden ser peligrosas. Son difíciles de controlar, de reconvertir al tipo específico de tejido deseado, y, a diferencia de las células madre adultas extraídas del propio paciente, requieren el uso de fármacos inmunosupresores. Y el auge cada vez mayor de las células pluripotentes inducidas (IPS) está relegando aún más a las embrionarias (investors.com. Traducido y publicado por DM, 20-I-2010).

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