Leer Entrelíneas

“ENTRELÍNEAS” Y “MADRES Y ABUELAS CATÓLICAS DE VENEZUELA

Octubre (2009)

Con este número 132 estamos iniciando el Año 14 de vida de este boletín que nació con apenas 400 ejemplares. Hoy en día, después de haber salido 13 años ininterrumpidamente, tenemos la gran satisfacción que nuestro tiraje ha aumentado a 50.000 ejemplares. Sabemos que esto es muy poco, para las necesidades de nuestra gente. Y, a pesar de las dificultades, estamos seguros que a muy corto plazo podremos aumentar significativamente el tiraje para poder llegar a tantos sectores de Caracas y del país a los que les urge un medio impreso que siembre valores humanos y cristianos.
Hoy también queremos compartir la experiencia vivida en los meses de Agosto y Septiembre con las “Madres y Abuelas Católicas de Venezuela”. Este grupo de mujeres se han unido, con la ayuda de Entre Líneas, para difundir la fe, la oración y la paz en nuestro país a través de los medios de comunicación.
Ha sido una experiencia única, en la cual estas mujeres se lograron organizar para hacer un llamado a través de los medios de comunicación, para que defendiéramos nuestra fe y se pusieran a rezar el rosario por la paz de Venezuela.
La campaña “Recemos el Rosario por la paz en Venezuela” tuvo cobertura en los principales medios nacionales e internacionales, y causó un efecto tan positivo que cientos de venezolanos que residen en Venezuela, y en muchas partes del mundo, se sumaron a trabajar, todos unidos, con una única misión: sembrar la oración y la paz.
En menos de un mes se logró diseñar, revisar, imprimir y repartir 100.000 ejemplares de ese hermoso folleto del rosario (que hoy encartamos en este número) para que la campaña se iniciara el día de Nuestra Patrona La Virgen de Coromoto.
Dicho folleto seguirá repartiéndose gratuitamente durante todo este año 2009-2010 hasta llegar a un millón de ejemplares o más, si así lo requiere nuestro pueblo; porque la idea de “Madres y Abuelas Católicas” es que se rece el rosario todos los días durante un año, si es posible en familia, por la paz de Venezuela. Y por supuesto, luego de ese año, muchos seguirán rezando el rosario todos los días, como nos ha pedido la Virgen en sus apariciones.
Esta experiencia nos ha demostrado la gran cantidad de personas, a lo largo y ancho de nuestro país, que se sienten seriamente comprometidas con su fe católica, porque saben que difundir y vivir la fe y el amor de Cristo, es la única manera para lograr el progreso de Venezuela por los caminos de la justicia y de la paz.
Hoy es un gran día para dar gracias. Para darle muchas gracias a Dios de haber permitido tiempos difíciles para nuestra patria para que crezcamos en Amor a Dios y en compromiso a nuestro nombre y vocación de ser católicos. Estamos en un momento de oro para formarnos en nuestra fe y para hablar de ella, en todos los rincones y en todos los momentos (como San Pablo nos enseñó).
También tenemos que darle muchas gracias a nuestro Cardenal Jorge Urosa Savino, quien animó y apoyó esta iniciativa del Rosario. Es un momento de dar muchas gracias también a todos nuestros obispos, quienes han demostrado ser pastores ejemplares dispuestos a defender la Verdad de Jesucristo por encima de todo. Y es tiempo de agradecer muy especialmente a todos nuestros sacerdotes y a todos nuestros lectores, quienes siempre han recibido con tanto aprecio el Leer Entre Líneas y todos los materiales que hemoseditado en nuestros 14 años de existencia.
Cada día quienes integramos la Fundación Entre Líneas estamos más orgullosos de nuestra Iglesia Católica y de nuestra gente.
Venezuela cuenta con miles de personas que están trabajando, en silencio y sin descanso, por el desarrollo pleno de nuestro país. Por eso estamos convencidos que vienen tiempos buenos para nuestra Iglesia y para nuestra amada Patria. Pero tenemos que saber que para que esos tiempos buenos lleguen hay que rezar mucho y trabajar mucho. Como dice el dicho: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Pero que no se nos olvide que “lo primero es lo primero” y rezar es lo único que nos dará la paz, la sabiduría y la fuerza suficiente para poder afrontar momentos que a lo mejor requieren
de nuestra entrega total.
En este momento quienes nos llamamos cristianos tenemos que dar un gran ejemplo de Amor. Tenemos que dar ejemplo verdadero de que somos hijos de Dios, y por ende, hermanos de todos, sin importar nuestra inclinación política o nuestras ideas. Nuestros corazones no pueden darle cabida
nunca al odio ni al rencor.
Acudamos a nuestra patrona la Santísima Virgen de Coromoto, quien nos vio con ojos de predilección cuando decidió aparecerse en nuestro territorio, para que nos encienda en el amor a Dios y podamos rezar y trabajar unidos para lograr que Venezuela sea el mejor país del mundo. Ella está con nosotros, no la defraudemos. Seamos cada día mejores católicos que demos al mundo entero un ejemplo de amor, paz y caridad que será el único que nos conducirá al verdadero progreso.