Leer Entrelíneas

El Celular y la Biblia

Abril (2009)

¿Te imaginas lo que pasaría si tratáramos a nuestra Biblia como tratamos a nuestro celular?
¿Y si siempre cargáramos a nuestra Biblia en el bolsillo o en la cartera?
¿Y si la mirásemos a cada rato durante el día?
¿Y si volviésemos a buscarla cuando la dejamos en casa o en la oficina?
¿Y si la usásemos para enviar mensajitos a nuestros amigos?
¿Y si la tratásemos como si no pudiésemos vivir sin ella?
¿Y si la regalamos a los niños y a los jóvenes?
¿Y si la usáramos cuando viajamos?
¿Y si la tomamos en caso de emergencia?
Al contrario del celular, la Biblia no pierde la señal.
Ela “funciona” en cualquier lugar. No hace falta preocuparse con la falta de saldo porque Jesús
ya pagó la cuenta y los créditos no tienen fin.
Y lo mejor de Todo: nunca cae la línea y la recarga de la batería es de por vida.