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LA SANTERÍA: UN DESAFÍO PARA NUESTRA FE
ANEXO 1: LA SANTERÍA EN PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Abril (2012)

1) ¿Qué es la santería?
Es una religión de origen africano, traída en tiempos de la Colonia, la cual se caracteriza por el culto o adoración a espíritus llamados oricshas, que se han identificado con imágenes de santos católicos. De allí el nombre de santería.
2) Es decir, que ellos creen en nuestros santos, ¿No?
Eso es lo que parece a primera vista. Pero no es así. Los espíritus venerados por los yorubas (pueblo africano proveniente de Nigeria y traído a América en condición de esclavitud) fueron identificados con las imágenes de los santos de la religión católica. De allí el hecho de que haya gente que piense que ellos veneran a los santos igual que nosotros y que no hay inconveniente en ser católico y santero.
3)¿Me puede dar ejemplos?
Sí. Ellos identifican la imagen de Santa Bárbara, mártir cristiana del siglo IV después de Cristo, con Changó, espíritu del fuego, del trueno y del relámpago entre los yorubas. La imagen del Santo Niño Jesús de Atocha representa otro oricha llamado Elegguá, un espíritu protector que abre y cierra todas las puertas. La imagen de San Lázaro representa a Babalú Ayé, espíritu que siempre según los santeros, cuida a los enfermos. La imagen de San José representa a un espíritu llamado por los yorubas Aganyú. La Virgen del Carmen representa a Dada; la Virgen de la Merced a Obtalá; Nuestra Señora de Regla a Yemayá. Y así podríamos poner muchos ejemplos.
4)¿Entonces la santería no tiene nada que ver con nuestra
religión?
No. Las similitudes son solamente externas. Nosotros creemos que los santos (los nuestros, los verdaderos) fueron personas de carne y hueso como nosotros, que se esforzaron por imitar a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y así llegaron al cielo. Ellos son un modelo de vida cristiana e interceden ante el Señor para que nos ayude, pero nada más. Los orichas de la santería nada tienen que ver con nuestros santos. Por eso es mejor no llamarlos santos sino oricshas. Así no hay confusión.
5)¿Es verdad que en la santería se practica la magia o brujería?
Sí, es cierto. La magia o brujería se define como todo rito practicado para obtener favores o protección de fuerzas ocultas y hasta para causar daños a personas. Un buen cristiano no acude nunca a fuerzas ocultas porque lo espera todo de Dios. La actitud cristiana justa ante el futuro y ante lo que se desconoce consiste en entregarse con confianza en las manos de la Providencia divina y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto. No debemos olvidar que Dios es como un Padre bueno que cuida de todos (Cf. Mt 6, 25-34).
6)¿Me puede poner un ejemplo de cómo en la santería se
practica la brujería?
Sí. En la santería se practican sacrificios de animales (sobre todo de gallinas y chivos), adivinación con caracoles mediante la tabla de Ifá, uso de collares y pulseras denominados ildés (lo cual es pecado de superstición). Por cierto, lamentablemente hay personas que usan los ildés para protegerse. Es un gran error. Esos collares y pulseras representan a los espíritus de la religión según los colores que tengan. Usarlos equivale a ponerse bajo la protección de alguno de los orichas y renunciar a Jesucristo.

7)¿Y estas cosas están prohibidas por Dios?
Desde luego que sí. La Biblia dice lo siguiente: “Cuando entres en la tierra que te da el Señor tu Dios, no imites las costumbres abominables de esas naciones. Nadie entre los tuyos practicará la adivinación, la brujería o la hechicería; hará conjuros, practicará el espiritismo o consultará los muertos. Cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al Señor” (Dt 18, 10-12). En la santería se practican estas cosas, especialmente la adivinación y la brujería.
8)¿Es verdad que los santeros se consagran a los orichas o santos?
Sí, lo hacen. En una ceremonia especial y después de un tiempo de preparación invocan a estos espíritus para que uno de ellos baje sobre la persona y tome posesión de ella. Es lo que se denomina “hacerse el santo”. A partir de ese momento la persona se considera hija de
Changó, Elegguá, Ocún, Yemayá, Obtalá o cualquiera de los oricshas que hayan tomado posesión de ella.
9)¿Eso está bien?
No, para nada. Es un gran pecado. Es como renunciar a nuestrobautismo, y a lo que significa en nuestra vida: por él nos hicimos hijos
de Dios, hermanos y discípulos de Jesucristo. “Hacerse un santo” es
renunciar a Jesucristo para ponerse bajo la protección de esos espíritus.
10) Los santeros dicen que ellos creen en Dios y que invocan esos espíritus para cosas buenas y no para cosas malas?
Estos espíritus causan daños tremendos. Yo he visto a Changó y a otros espíritus de la santería ( Yemayá, Obatalá, Chankpana, Oggún,
Ochún, etc.) Poseer una persona después de haber sido objeto de un maleficio y complacerse en el sufrimiento físico que le causaban. Les he oído decir que querían llevársela al infierno. Un espíritu bueno nunca haría eso a nadie.
11) ¿Entonces un santero puede hacerle daño a una persona mediante maleficios?
Cuando uno reza, comulga y se confiesa con frecuencia y cumple con los demás deberes cristianos no tiene nada que temer. Más bien esos espíritus le temen.
12)¿Podemos participar en una fiesta de la santería como la de Santa Bárbara el cuatro de Diciembre o en otras fiestas o ritos?
No. Un católico, un cristiano, ha puesto toda su confianza en Jesucristo, a quien considera su Señor y Salvador. Participar en esas fiestas es también un gran pecado. La Biblia dice que los cristianos “no pueden beber de la copa del Señor y de la copa de los demonios, no pueden participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios” (1 Cor 10, 21-22).
Participar en un culto santero es participar de la mesa de los demonios. Es entrar en comunión con los demonios (Cf. 1 Cor 10, 20). Es por tanto, un gran pecado. En estas fiestas se invoca a estos espíritus que bajan sobre las personas que se prestan para tal aberración. Un cristiano no debería hacer esto jamás.
13)¿Entonces un cristiano no puede ser santero?
¡Por supuesto que no! Si un cristiano se hiciese santero se habría apartado de la Verdad, y habría caído en la esclavitud del error. Jesucristo dijo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino es a través de mí” (Jn 14,6). Sólo por medio de Jesucristo que habita y actúa en la Iglesia alcanzamos la salvación.
Practicar la santería es apartarse de la Verdad que es Jesucristo.

Más aún, es renegar de Él, y es poner en peligro la propia salvación.

(1) Troconis, Rafael: La Santería: Un desafío para nuestra fe, Ediciones San Pablo, Caracas, 2008.
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