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LA SANTERÍA: UN DESAFÍO PARA NUESTRA FE

Abril (2012)

Cada día es más frecuente en nuestro país la práctica de la santería. Ante esta situación consideramos oportuno hacer una breve reseña del libro del padre Rafael Troconis: La Santería, Un desafío para nuestra fe, con la finalidad de informar brevemente sobre estas creencias y recomendar la lectura completa de esta obra (1).
En este libro el padre Rafael Troconis pretende dar a conocer las creencias y prácticas fundamentales de la santería y las analiza desde el punto de vista de la fe católica. Ello permite descubrir la absoluta incompatibilidad entre las creencias católicas y la santería. Este aporte es fundamental en estos momentos en los cuales muchos católicos se confunden y piensan que es posible ser católico y santero a la vez.
A continuación publicamos la introducción del libro y el anexo 1.

INTRODUCCIÓN
Una noche, al salir de la Iglesia parroquial, observé que una persona, toda vestida de blanco, ingresaba al templo. La detuve y le pregunté qué hacía allí, y me contestó que venía a participar en la charla pre-bautismal. Agregó que era el padrino de una criatura que habría de ser bautizada el sábado siguiente. Obviamente esta persona practicaba la santería, por lo cual me sentí en la obligación de explicarle que no podía ser padrino de un niño que iba a ser bautizado en la religión católica. El padrino asume la misión de ayudar a los padres en la educación cristiana del bautizado; por tanto, mal podía ser padrino habiendo cambiado su religión. El hombre se molestó y me dijo que él era católico, que había sido bautizado, había hecho la primera comunión y había sido confirmado tiempo atrás. Una vez más intenté hacerle entender que, al haberse iniciado en la santería, había abandonado a Jesucristo, y que esa religión era incompatible con la nuestra. No hubo acuerdo, por lo cual juzgué que debía hablar con los padres del niño. Les pedí que buscaran a otro padrino, cosa que aceptaron. El problema fue resuelto satisfactoriamente.
En otras ocasiones me he visto envuelto en situaciones de esta índole. Por supuesto todas han sido más o menos desagradables, ya que las personas que practican esta religión aducen que son católicos, y piensan que se actúa injustamente, cuando no se les permite a ellos o a sus hijos el acceso a los sacramentos. Seguramente alguno de ustedes habrá pasado por experiencias más o menos similares.
La santería se está extendiendo rápidamente. Se está haciendo cada vez más popular. Tienen éxito en todos los estratos de la población. … Muchas personas acuden a la santería para buscar progreso económico, éxito en los estudios o en el deporte, salud, amor, para protegerse de diversos peligros y hasta para protegerse de la policía y de los malandros (según el interesado sea malandro o policía).
La santería es una religión que mezcla elementos cristianos con creencias y ritos de la religión que practicaban las tribus yorubas que fueron traídas a
América desde el África ecuatorial por comerciantes de esclavos en el siglo
XVIII: bastantes autores opinan que se trata de sincretismo religioso, y lo es, ya que esta creencia combina elementos de la religión católica con otros de la religión yoruba. Sin embargo, hay que dejar claro que la mezcla es muy desigual, ya que en la santería prevalecen las creencias y ritos de los yorubas, hasta el punto de poder decir que los elementos cristianos son, en realidad, un simple ropaje, carente de valor, que cubre lo que realmente subyace: una religión típicamente animista que profesa la existencia de una serie de espíritus, llamados orishas, que personifican las fuerzas ocultas de la naturaleza, a los cuales se acude con el fin de alcanzar protección contra los enemigos, obtener beneficios diversos (amor, poder, dinero, salud, etc.) y atacar a aquellos que agredan a quienes se suman a esas creencias. La santería incluye la práctica de una serie de ritos mágicos mediante los cuales se pretende alcanzar los objetivos antes mencionados. Todo esto contradice el núcleo de nuestra fe, ya que nosotros creemos que “ …hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entregó a sí mismo como rescate por todos” (1 Tim 2,5-6). El error fundamental de la santería consiste en la afirmación de que la vida de los hombres está gobernada por una serie de espíritus, llamados orishas o santos (aquí hay una clara muestra del sincretismo religioso al cual hacíamos mención) a los cuales hay que venerar y acudir. La mediación salvadora de  Cristo desaparece por completo.