Leer Entrelíneas

Entrevista a la Sra. Christine de Marcellus de Vollmer
UN ENCUENTRO MUNDIAL “QUE UNE Y NUTRE A LAS FAMILIAS”

Diciembre (2008)

El próximo mes de Enero de 2009 se celebrará en México el VI Encuentro Mundial de las Familias. El Consejo Editorial de Leer Entre Líneas tuvo la oportunidad de entrevistar a una de las dirigentes pro-familia más importante e influyente del mundo: la Sra. Christine de Marcellus de Vollmer, quien ha participado en la organización de estos encuentros.
Quisiéramos que nos explicara cómo nacen estos encuentros mundiales de familias y ¿qué significado encierran para el futuro de la familia en el mundo de hoy?
Los Encuentros Mundiales de las Familias nacieron de una decisión del Papa Juan Pablo II con el Cardenal Alfonso López Trujillo. La idea era poner en alto la importancia de la familia en la Iglesia y demostrar al mundo la alegría y el amor que se origina en la familia. Creo que el Papa también quería que las familias, igual como la Juventud, estén muy cerca de su corazón. Son organizados por el Pontificio Consejo para la Familia (PCF) en colaboración con el Arzobispo de la ciudad donde se celebra. En este caso, el Cardenal Norberto Rivera de Ciudad de México, con el Cardenal Antonelli, el nuevo Presidente del PCF. Como el Día Mundial de la Juventud, esta costumbre del Papa está dando una mayor dignidad y reconocimiento a las familias, además de unirlas y nutrirlas.
¿Cuáles serán los principales temas que se tocarán en este Encuentro en México?
El Encuentro Mundial de Familias se tendrá del 14 al18 de enero de 2009 y su tema es: “La Familia, formadora en los valores humanos y cristianos.” El programa completo no ha sido aún publicado. Siempre son temas de mucha actualidad y de mucha profundidad.
Hay siempre tres aspectos del encuentro: Un Congreso Teológico-Pastoral, con grandes especialistas; una Celebración con el Santo Padre y la gran Misa con él; y una Feria enorme donde se puede conocer miles de organizaciones de familia, sus productos, ediciones, etc. Hay tanto que ver y conocer que no da tiempo para todo. Es algo muy alegre y fortificante.
Usted tiene muchos años trabajando a nivel mundial en el área de la defensa pro-vida y pro-familia. ¿Quisiéramos que nos de un rápido diagnóstico de los principales problemas que afronta hoy la familia en el mundo?
La familia feliz es la base de la estabilidad, la felicidad y el éxito de las personas. Por lo tanto la familia debería estar en el centro de atención de los gobiernos y todas las instituciones de la sociedad. Lamentablemente, hemos vivido muchas décadas de consumismo y de culto al egoísmo, en vez de estar estudiando cómo hacer que la familia siga fuerte y feliz en un mundo cambiante. Las agencias internacionales, como la ONU están haciendo mucho daño pasando ‘resoluciones’ anti-familia, y presionando a los países a adoptar legislación anti-familia. Es una cuestión ideológica, y son muy poderosos.
A nivel mundial, ¿se están tomando medidas para solucionar estos problemas?
Yo encuentro que cada día hay más iniciativas para volver a los valores de la familia. Pero es como un gran barco que debe cambiar de ruta. Se tarda por la inercia que tiene. Estoy optimista cuando veo la cantidad de iniciativas que están naciendo. Hay iniciativas de educación, de información, y de resistencia activa y democrática contra estas tendencias. Los grandes estudiosos sociales y económicos también están trayendo a colación los resultados de sus investigaciones.
El Profesor Gary Becker ganó el Premio Nóbel de Economía por cuantificar la importancia para la economía de la familia formadora de Capital Humano, por ejemplo. También nacen muchas iniciativas de formación de redes y muchos recursos en Internet. Falta solo que terminen de unirse y coordinarse.
¿Cómo ve usted la situación de la familia en Venezuela?
La cultura venezolana tiene la familia muy en alto. La entreayuda que se ve, sobretodo entre familiares luchando por surgir, es admirable. Sin embargo, esto surge de la generosidad personal y una costumbre que se originó en el campo. Encuentro que el espíritu de consumismo que se promociona por todos los medios está erosionando esta característica maravillosa del venezolano. Encima de eso, la falta de comprensión acerca del compromiso de por vida que representa el matrimonio significa que las bases de la familia sean muy débiles y esto se refleja sobre los hijos.
¿Qué recomendaciones da usted a la fami-lia venezolana para que pueda transmitir valores humanos y cristianos en su hogar?
En primer lugar, la austeridad y el ahorro, porque crean un espíritu de equipo al apuntar metas económicas comunes y porque con menos bienes de consumo la familia se une para conversar, jugar juegos de mesa, y construir su propia cultura familiar.
También, leer con los niños y jóvenes las Santas Escrituras y vidas de santos y héroes, porque esto conserva los conocimientos de quiénes somos y cómo debemos ser. ¡La Biblia es reconocida, además, por ser el primer texto de psicología humana! Esta lectura es la mejor manera de construir el carácter de todos los miembros de la familia. Y por supuesto, lo que siempre ha funcionado: comer juntos y rezar juntos.
¿Cuáles son, según usted, los peligros externos que más pueden afectar a la familia actualmente? ¿Cómo podemos hacer para protegernos de ellos?
Creo que los peligros externos más evidentes son la presión de los medios y la publicidad para que seamos consumistas, vanidosos, egoístas y narcisistas. Esto se ha convertido en un verdadero círculo vicioso que empeora día a día. Las industrias tienen su derecho de mercadear (aunque no estoy de acuerdo con lo soez y obsceno de mucha propaganda), pero nosotros debemos tener la inteligencia de neutralizar esto con una “propaganda interna” que aliente a los jóvenes a ser individuos únicos, originales, extraordinarios, y a la vez sencillos, generosos y con metas grandes en la vida, en vez de sucumbir al egoísmo y la superficialidad que nos quieren vender.
Hoy muchas madres en Venezuela tienen que trabajar por verdadera necesidad y están poco tiempo con sus hijos. ¿Qué mensaje puede dar a esas mujeres?
Siempre que ella insista en que sus hijos sean personas probas, generosas y amorosas, por encima de consentirlos, ellos entenderán por qué ella trabaja y la admirarán por eso. El todo está en no abandonar lo más importante, que es la educación del carácter, en el afán de buscarles una “calidad de vida” más alta. Hay un dicho que me encanta: “En el afán de dar a nuestros hijos lo que no tuvimos, no olvidemos darles lo que si tuvimos”.
¿Por qué se ha desprestigiado tanto el trabajo del ama de casa y de las labores domésticas?
Esto para mí es un misterio. Creo que es parte del rechazo de la feminidad que emprendieron las feministas radicales. Luego, como ser ama de casa con varios hijos es una verdadera empresa, que trae además de trabajo de administración y trabajo físico, mucho de psicología, resulta más difícil que el trabajo de oficina. El ama de casa tiene que estar leyendo y aprendiendo constantemente para mejorar su casa, la educación, la nutrición y salud de su familia, y saber enfrentar todas las circunstancias variadas de los hijos y sus relaciones. Es un trabajo que desarrolla plenamente a la mujer y la vuelve sabia y feliz, si se dedica a ello. Pero de nuevo, el egoísmo y la presión de ser como en la propaganda la lleva a que pierda muchas veces esta oportunidad única en la vida.
¿Qué opina usted de las nuevas características de la familia del siglo XXI donde el hombre y los hijos tienen que colaborar mucho más en las cosas del hogar?
Creo que es un retorno muy saludable a como era la familia desde el principio de la humanidad. Nuestra civilización surgió por la cooperación y solidaridad de todos los miembros de la familia, donde cada uno tenía sus responsabilidades. Es sólo desde la Revolución Industrial, cuando los hombres empiezan a trabajar lejos de la vivienda y los hijos se van a estudiar, que esta colaboración empieza a romperse.
¿Es verdad eso de que lo importante para los hijos es el tiempo de calidad y no el de cantidad?
Evidentemente la calidad es importante, pero la cantidad de tiempo es también primordial. Es sólo viendo a los niños constantemente que se puede saber cómo se están formando emocionalmente y en virtudes. La ciencia de la Neurología ahora ha determinado que los bebés en los primeros 20-24 meses necesitan mucha cantidad de tiempo de la mirada de sus madres. Sobretodo la mirada mutua de mamá y bebé se ha descubierto indispensable para la formación de los lóbulos cortico-límbicos que son los que gobiernan los sentimientos, las emociones, el amor y el control de si mismo.
¿Cómo se puede educar adolescentes en un mundo tan complejo?
Los adolescentes necesitan tres cosas: mucha información, reglas claras y firmes, y el aprecio de su personalidad única. Y mucha alegría en la casa.
¿Cuál, según usted, es el aporte que la familia debe dar al mundo para que las cosas cambien para mejor?
¡Esa es la pregunta más complicada! Las familias se van a ver cada vez más solas, pero cada vez más protagonistas del cambio. No se ha visto aún las dificultades que vendrán por culpa del “Invierno Demográfico”...la bajísima natalidad que está atacando casi todos los países del mundo. Esto traerá muchas complicaciones, financieras y de seguridad social (cuando no hayan suficientes trabajadores para sostener a los ancianos). Luego los problemas sociales que ya se están viendo, que son por falta de familia mayormente.
Las familias tendrán que unirse, apoyarse y dar al mundo muchos hijos bien formados para enderezar los problemas que nos agobiarán.
¿Qué debe hacer una persona que esté interesada en asistir al Encuentro Mundial de las Familias en México?
Pueden ver el sitio Web:
http://www.emf2009.com/esp/nota01001.htm,
registrarse y reservar cupo en un grupo que va a reunirse en esa celebración tan alegre y tan fortificante.