Leer Entrelíneas

¿Por qué este Amor a Venezuela?

Diciembre (2011)

Hace días leí una frase que me gustó mucho: “Moriré en una mecedora viendo el Ávila y en un país democrático”. Y pensé: ¿Por qué será que tantos venezolanos queremos “con locura” a este país con tantos problemas? Y es que algunos dicen que “para Amar hay que Sufrir”. Y si hay alguien que ha sufrido ¡Bastante! todos estos años, somos los venezolanos. Pareciera que el dolor nos ha hinchado el corazón de un Amor tan fuerte que algunos pueden considerarlo casi como un amor desquiciado.
Recuerdo hace tres años a alguien a quien acababan de trasladar de África a Venezuela y dijo que aquí estábamos como allá y que “pobre” quien no tuviera medios para irse. Yo le dije que habían muchos venezolanos que pudiéndose ir habían decidido quedarse a luchar por su país. A esa persona la volverán a trasladar en días y dice que le va a costar mucho partir porque su familia “se enamoró” de Venezuela.
¿Será que los venezolanos somos muy apasionados y nos gusta compartir nuestra pasión con los demás? Y es que esa pasión se nos ha desarrollado de tanto luchar, día a día, para poder sacar adelante a nuestra familia; de tanto esperar, año tras año, para ver un futuro mejor; de tanto llorar, tantas separaciones y muertes; de tanto rezar y rezar, porque de algo sí estamos seguros y es que Dios nos va a escuchar…
¿Qué por qué tantos estamos tan seguros de eso? Pienso que no es ninguna casualidad que seamos el segundo país del mundo donde se apareció la Virgen y que, al igual que México, somos el único país donde
Ella dejó una imagen suya. Hace días vi un documental de la Fundación “María Camino a Jesús” donde los científicos que analizaron (hace un año) la reliquia de la Virgen de Coromoto muestran un gran asombro ante lo que encontraron (señalan como esto les hizo cambiar su actitud ante Dios y la Iglesia).
Una de ellos señala: “ampliamos la imagen con un zoom y al cuadrar el microscopio en ese puntico de ojo de la Virgen (del tamaño de la punta de una aguja) encontré un globo ocular marrón perfecto, con orbe, iris, cristalino, córnea… fue el susto de mi vida, ningún ser humano podía haber hecho eso”.
A lo mejor algunos me podrán llamar loca. Pero ¿quieren que les diga algo? En Venezuela somos muchos los “locos” que Amamos con “pasión” a Dios, a nuestra Virgen de Coromoto y a nuestra Iglesia Católica!
Además ¿Cómo no vamos a estar “dementes” de Amor por un país que tiene un Ávila (o un paisaje espectacular en cada ciudad) que nos hace suspirar cada vez que lo vemos? Cuando vemos nuestros ranchos y sabemos (porque nos consta) que ahí viven miles de esperanzas que estudian (en universidades que le dan oportunidad a todo quien quiere salir adelante), trabajan y luchan “en silencio y sin descanso” desde antes del amanecer hasta después del anochecer ¿Cómo no vamos a amar a nuestra gente cuando vemos con qué pasión tantos defienden la vida y los valores de la familia? Cuando vemos una Iglesia más fortalecida que nunca, con una voz fuerte ante todo lo que pueda atentar contra la vida y la dignidad de la persona; una iglesia ejemplar por su entrega a los demás (sino pregúntenselo a Miss Mundo, Ivian Sarcos, quien fue criada por unas monjas) ¿Cómo no vamos a estar enamorados de un país así, sin hablar de su comida, clima, música, playas, etc.?
¡Qué Esperanza saber que somos tantos “los locos” de Amor que estamos construyendo sobre bases firmes para que nuestros hijos y nietos puedan vivir en un mejor país! Porque ellos son la razón número uno de nuestra locura.
Esos niños y jóvenes “todo terreno” que han aprendido a amar a su Patria como ningunos. Tanto quieren a su país que hace días los jóvenes universitarios que organizaron el debate en la UCAB dijeron que: “si tuviéramos que escoger un lugar para vivir volveríamos a escoger Venezuela”
¡Y cómo cuentan ellos con nuestro apoyo y oraciones para seguir adelante!
¿Cómo no aumentar ese Amor cuando uno lee frases como la que cité al principio, la de estos jóvenes y otras miles de luchadores que pudiéndose ir siguen aquí exprimiéndose, hasta los tuétanos, por su país? ¡Así que aquí seguiremos con este “Amor de Locos”! Pase lo que pase, venga lo que venga, digan lo que digan y hagan lo que hagan, algunos que nos quieran quitar los sueños. ¡Qué sabroso es vivir luchando por lo que uno quiere! ¡Qué felicidad saber que uno seguirá aquí hasta llegar a nuestra Patria definitiva: el Cielo!

María Denisse Fanianos de Capriles
entrelineas@venezuelaentrelineas.com