Leer Entrelíneas

Educar EN POSITIVO

Enero/Febrero (2007)

La efectividad de los resultados en la educación de nuestros hijos se genera a través de nuestros mensajes.
Por ende es de suma importancia el proceso educativo y su aplicación.


Educar en positivo se produce cuando a los esfuerzos normales para conseguir un objetivo se le suma una fuerza, generada en el propio sistema, la persona en este caso, que potencia por sí sola el resultado final obtenido. Se puede expresar sencillamente que el objetivo es que logremos conseguir mejores resultados educativos con menor esfuerzo.
Procuraré explicarme. Una misma información puede ser bien oída o no escuchada. Esto quiere decir que son necesarias cinco condiciones que ayudan para una mejor asimilación de la información, ya que predisponen al oyente a prestar más atención. Éstas son: Alegría, Tranquilidad, Confianza, Delicadeza y Cariño.
Con estas condiciones los Filtros de Atención favorecen la llegada de la información al cerebro para ser procesada. Desde que la información entra en el oído hasta que llega al cerebro, pasa por una serie de filtros que pueden admitirla o rechazarla. Es aconsejable que las cinco condiciones actúen en positivo; una sola en contra dificulta la llegada correcta de la información. O incluso, puede bloquearla por completo.
La persona debe estar correctamente motivada. Debe saber el porqué tiene que hacer ese acto bien hecho y las consecuencias de hacerlo bien. Esta situación le mueve a querer hacerlo y además a hacerlo realmente.
Lo mejor para educar es un "ATRACÓN DE CARIÑO". Al momento de dar un mensaje es importante evitar el enfado, gritarle o avergonzarle delante de los demás. Al igual que no se debe poner al niño sobrenombres de mentiroso, vago, desordenado, irresponsable, etc. El mensaje llega: "Lo dice mi mamá, soy un mentiroso" . Lo que esto quiere decir es que al dar un mensaje despectivo estamos asegurando, confirmando y convenciendo a nuestro hijo que realmente es desordenado, irresponsable, etc. Es así como se le refuerza una conducta.
Al contrario, los pequeños éxitos se deben resaltar para motivar el esfuerzo. Debemos demostrarle a nuestros hijos que tenemos fe y confianza en ellos, debemos recordarles que son capaces por sí mismos y monitorearlos desde lejos. Asimismo es importante recordar que la educación es una imagen, imitación y guía de nuestro ejemplo.
Ejemplo y esfuerzo por mejorar que le sirve de aliento y motivación. Todo lo que vale cuesta esfuerzo. Mejorando tú mejoran tus hijos.

Para terminar quisiera recomendarles:
1. Es mejor alabar lo que hacen bien que criticar lo que hacen mal.

2. Cuando actúan mal debes hacérselo saber con comprensión y cariño.

3. Trátalos como buenas personas…y serán mejores.

4. Los hijos deben pensar: "Yo soy capaz..., me lo dicen mis padres".

5. Potencia su autoestima y te maravillarás de los resultados.

Finalmente en una frase podemos resumir una gran herramienta educativa:
"AHOGAR EL MAL EN ABUNDANCIA DE BIEN".


Anabella de Alizo. / anabellacouttenye@hotmail.com