Leer Entrelíneas

Los pensamientos tienen verdad y vida

Enero/Febrero (2007)

Empezamos el año y todos tenemos metas, objetivos, planes y propósitos que realizar. Como muestra un botón: esta mañana, cuando llegué a la oficina, prendí la computadora y comencé a trazarme todo lo que debería lograr. Interrumpí después de un rato y leí una cita de Arthur Shopenhauer: "Los pensamientos propios tienen verdad y vida". Esto inmediatamente me hizo detener mi planificación anual y me acordé de sucesos del mes de Diciembre cuando surgieron distintos pensamientos después que mi marido se enteró que su mejor amigo tenía cáncer.
Esta noticia a la edad de 32 años siempre mueve el piso, pero sirvió a amigos y familiares para reforzar la solidaridad. Si alguien me preguntara cómo ha sido el desarrollo de la enfermedad tendría que decir que no lo sé. Pero sí puedo contar cómo se ha desenvuelto su entorno y las reacciones de mucha gente. El día antes de las elecciones hicimos una reunión, una fiesta podría decir, y fueron todos sus amigos.
La alegría que se vivía en ese momento era indescriptible y eso me hizo pensar ¿cómo es posible? Y pude llegar a la conclusión que todo se hacía en función de hacer feliz al otro.
Según Aristóteles "La amistad se basa en buscar el bien del amigo, porque esta disposición es esencial, no accidental". Un amigo es una persona que está siempre con uno, en las buenas, en las regulares y en las malas. Los amigos comparten el alma, se conocen, se aprecian y se quieren. También se disculpan, se ayudan y se unen frente a la adversidad. Si tuviéramos esto presente siempre, creo que sin duda alguna haríamos un mundo mejor.
No es fácil tomar decisiones en la vida donde uno renuncie a su propio querer, y estos amigos de mi esposo acompañaron al "otro" a rasparse el pelo "coco pelón", acto que se puede ver con ligereza pero que exige renuncia.
Muchas veces he cuestionado y le he buscado significados a la palabra "amor" pero sin duda, sin darle muchas vueltas o acudir a la primera Encíclica del papa Benedicto XVI (que por cierto la recomiendo a todos) amor es sinónimo de entrega, de donación, de olvido de uno mismo. Cuando decidimos entregarnos sin condiciones a lo amado, somos felices. Si nos preguntamos sinceramente ¿qué nos hace más feliz? ¿Que nos regalen algo o regalar algo? Creo que todos llegamos a la misma conclusión. Nuestra esencia humana busca hacer feliz a la persona que amamos. Verdad grabada en nuestro corazón desde que nacimos. Prueba de esto se encuentra en la ley natural que no es más que la verdad grabada en el corazón de todo ser humano. Santo Tomás de Aquino decía que todo ser humano posee "la ley natural, que es una ley previa al hombre mismo, universal e inmutable que todos poseemos".
Si reflexionamos sobre estos temas tan cercanos y lejanos a la vez, estoy segura que sacaremos conclusiones maravillosas para este año 2007 y convertiremos los pensamientos en algo vivo que se transmitirá con nuestra vida. Sin duda, es importante que nos propongamos metas y objetivos dentro de nuestras profesiones. Lo escribo en plural porque al menos los casados tenemos de ordinario profesiones dobles: la académica y la familiar. Pero por un momento dejemos aparte estas consideraciones y pensemos en cuatro de los pensamientos esenciales del artículo: solidaridad, amistad, amor y ley natural.
Trasladémonos a la Grecia de los grandes filósofos y hagamos una escuela de valores y virtudes, en nuestro entorno, con la finalidad de ser mejores y poder preparar la Venezuela que tantos soñamos.


TOMADO DE EL UNIVERSAL.COM 17-01-2007
ANABELLA GUZMÁN DE RUAN
prunesio@hotmail.com