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Tecnología, pornografía y adicción

Enero (2011)

Algunos expertos señalan que el futuro de los teléfonos móviles y aparatos manuales llamados “smart phones” estarán ligados a la pornografía. Cuando Steve Jobs, quien fue ejecutivo de Apple proclamó que productos de Apple como el iPhone y el iPod estarían “desprovistos de pornografía”, este hombre que era considerado un visionario fue ridiculizado como “puritano” y “censurable”. Ante estos ataques Jobs contestó: “Ustedes van a preocuparse más por la pornografía cuando tengan hijos”. Más adelante comentó: “Yo realmente creo que tenemos la responsabilidad moral de mantener fuera del iPhone a la pornografía. Quienes deseen esto pueden comprar un teléfono Android”.
El psicoterapeuta Peter Kleponis, director asistente de “Comprehensive Counseling Services” y especialista en adicción a la pornografía y su recuperación, recientemente dio interesantes datos: la industria de la pornografía es una industria de 97 billones de dólares, 13 de los cuales provienen de E.U.A. y el número de sitios web es enorme. Actualmente el 87% de los adictos son varones y el 17% son mujeres.
Hay un cierto número de mujeres jóvenes quienes son forzadas a ver pornografía porque sus novios insisten que forma parte de su relación. También muchas mujeres jóvenes piensan que para conservar a su novio, necesitan ser sexualmente activas y participar en pornografía. No es ninguna novedad el que en muchos países usen la cámara de los celulares para tomarse fotografías sin ropa y enviarlas a quienes ellas deseen. Pero ¿les agrada? Muy dentro de ellas sienten que esto es degradante pero cree que esa es la nueva corriente y así tienen que actuar. Todo esto evita que los jóvenes se den cuenta de lo que  realmente consiste una relación sana y amorosa ya que no aprenden el respeto del uno al otro.
Entre los problemas personales más comunes que tienden al uso de la pornografía se encuentran: el egoísmo, varias formas de soledad, inseguridad masculina, presiones de trabajo excesivas, conflictos matrimoniales y una vida espiritual débil. Por el contrario, cuando una persona se propone el crecimiento en virtudes, usualmente es mucho menos vulnerable a la pornografía.
Es tan grande el peligro mundial sobre este asunto, que se espera que este año se lleve a cabo en las Naciones Unidas una reunión denominada “Cumbre de Primeras Damas para el Combate a la Pornografía” que atraerá la atención sobre los peligros y daños causados a las personas y para tratar de comenzar a organizar un combate contra la misma.
Un grupo de investigadores y activistas anti-pornografía tuvieron una sesión en el Capitolio de E.U.A. recientemente, entre ellos se encontraba una ex-actriz de películas porno, quienes señalaron los hallazgos de investigadores especializados sobre el daño y efectos a largo plazo que causa la pornografía gráfica en los espectadores –especialmente en niños-- e hicieron un llamado al Congreso para que llevara a cabo acciones a través del Departamento de Justicia contra quienes hacen y distribuyen pornografía ilícita.
“Nuestros esfuerzos no son partidistas porque la protección de los niños, la violencia contra las mujeres, las adicciones y el tráfico sexual no son temas partidistas… La obscenidad es el material gráfico que se enfoca en el sexo y en la violencia sexual… Los adolescentes de 15 años han sido saturados en el fácil acceso a la pornografía por Internet, allí en la intimidad de sus propios hogares a través de cualquier instrumento electrónico… Debido a que las leyes contra la obscenidad no han sido hecho válidas, la pornografía ilegal ha inundado el Internet… La edad promedio de norteamericanos que ha visto pornografía por Internet por primera vez, es de 8 a 11 años de edad”.
Mientras que Microsoft y Apple rehúsan ser parte de la venta de pornografía (hasta hoy), muchos expertos continúan insistiendo que la pornografía es esencial para el crecimiento de tecnologías de los medios electrónicos. Ni el iPhone ni ningún aparato móvil puede evitar totalmente la pornografía. Así que es bueno reflexionar un poco antes de regalar un aparato de estos a un niño.

Norma Mendoza Alexandry | Fuente: A&A