Leer Entrelíneas

¿fortalezca a la familia?

Enero-Febrero (2006)

Se fragua de los 0 a los 6 años. A esas edades se enseña al niño (y a los hermanos) a ser autónomo, sociable, perseverante y tenaz en su propio juego: acabar el rompecabezas, colorear todo el dibujo, acabar la partida de monopolio. En esos años los padres van a andar muy atareados, pero están invirtiendo para el futuro. Es tiempo también de invitar a la lectura con paciencia, leyendo mucho los padres por su cuenta, pero ante los hijos. Es el momento de invitarles a crecer en juego simbólico: a construirse sus propios juegos, juguetes, relatos.

Sobre estos niños es fácil construir y organizar ocio de satisfacción. Si desde pequeños sólo han estado ante la televisión, se puede construir el nuevo ocio a largo plazo con muchas más dificultades.

Por otro lado, ¿se puede organizar el ocio sin tener otras cosas resueltas: horario de estudio de los hijos, tareas del hogar, responsabilidades, etc.?

En un apartado del libro insisto en ese aspecto: primero las tareas, después el ocio. Los encargos, el estudio, la higiene, el descanso (dormir…), los compromisos familiares, sociales, religiosos van primero. Luego llega el ocio, el esparcimiento. Los padres deben organizarse, gestionar el tiempo de ocio, también con prioridades y jerarquías.

El afán por organizar el ocio de los hijos ¿no es una faceta más de una actitud superprotectora de los padres?
No: el objetivo es que los hijos esbocen en esos primeros años sus aficiones, sus gustos, sus elecciones, orientados por los padres. Incluso desde el ocio y el tiempo libre se puede encaminar una vocación profesional. Cuando llega la adolescencia los padres deben dar cada vez más margen de libertad -usada con responsabilidad-. Los hijos definen mucho su propio ocio si son ya capaces de dar pasos cabales sin los padres. En tareas de voluntariado, por ejemplo.

En otro caso, una pregunta personal no vendría a cuento, pero después de estudiar el ocio en profundidad y teniendo cuatro hijos, ¿qué es lo que mejor le ha ido a Ud.? Apoyarme en otras familias. Creer con gran determinación en la viabilidad de ese "nuevo ocio". Y siempre con un optimismo que se hace imprescindible. Un lugar ideal para organizarse, educar y también para bromear en familia es el tiempo de las comidas.


Ignacio Zabala
Aceprensa 133/05