Leer Entrelíneas

Moviendo la roca

Junio (2007)

Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios. Le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña. Le explicó que debía empujarla con todas sus fuerzas. El hombre hizo lo que Dios le pidió, día tras día, por muchos años, pero la roca no se movía. Todas las noches, el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que sus esfuerzos eran en vano. Como el hombre empezó a sentirse frustrado, Satanás quiso confundirlo. "Has estado empujando esa roca por mucho tiempo y no se ha movido", le dijo. El hombre comenzó a creer que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso. Estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión. Satanás le dijo: "¿por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible? Sólo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente". El hombre pensó hacerlo, pero antes decidió elevar una oración a Dios y confesarle sus sentimientos. "Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido rodar la roca ni un milímetro. ¿Qué pasa? ¿Por qué he fracasado?". Dios le respondió: "querido hijo, cuando te pedí que me sirvieras y tú aceptaste, te dije que tu tarea era empujar la roca con todas tus fuerzas y lo has hecho. Nunca dije que esperaba que la movieras. Tu tarea era empujar. Ahora vienes a mí sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero ¿en realidad fracasaste? Mírate ahora, tus brazos y tu espalda están fuertes y musculosos y tus piernas se han vuelto duras. A pesar de la adversidad has crecido mucho y tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu fe en mí. Eso lo has conseguido. Ahora, querido hijo, yo moveré la roca"