Leer Entrelíneas

La amatista y el harmony dance

Junio (2009)

... nos llevó a dar una vuelta por las instalaciones de la nueva área New Age del parque acuático...

Una vez que estábamos todos reunidos, nos llevó a dar una vuelta por las instalaciones de la nueva área New Age del parque acuático.
- ¡Bienvenidos a la nueva área New Age! – Exclamó.
Mientras comenzaba a dar las explicaciones nuestro amable guía, ví a la izquierda algo que para mí era novedoso. Una bella jovencita de pelo castaño se sentó lentamente, con las piernas cruzadas, debajo de una pirámide. Empezó a gesticular como si quisiera captar no sé qué cosa de esa pirámide. Delante de ella, un poco hacia la derecha, un letrero decía: “Siéntate o acuéstate en medio de la pirámide, visualiza un flujo de energía que desciende de la punta y fluye por todo el cuerpo”. La joven seguía inmutable debajo de la pirámide...
- Y aquí se encuentra el lugar más anhelado por los visitantes. – Señaló el guía. Nos metió en un gimnasio cubierto con un sinfín de actividades. Primero nos señaló un salón que tenía en la entrada el título: harmony dance. El guía se detuvo y comentó:
- Ésta es la respuesta al frenesí de la aeróbica. Se basa en movimientos relajantes para descargar las tensiones y encontrar energía y percepción del propio cuerpo. Como pueden escuchar, los ritmos son dulces y permiten escuchar el agua que se derrama, los pájaros que cantan, el viento, la lluvia...
Siguió avanzando por el gimnasio y volvió a detenerse para afirmar con aires de enterado:
- Aquí se practica la yogadinámica, que es un ejercicio que mezcla la gimnasia tradicional con las posiciones de yoga y los armoniosos movimientos del tai-chi chuan, en la búsqueda de un bienestar psicofísico. Más adelante podrán encontrar el new body. Esta práctica está guiada por un gurú y consiste en realizar movimientos lentos y conscientes para alargar y tonificar los músculos; de ese modo se toma conciencia del cuerpo.
Repentinamente nos sacó del gimnasio por la puerta de atrás y, tras caminar unos segundos, llegamos a una especie de tienda de campaña. Allí, una señora vestida de blanco estaba dando unas explicaciones de cristaloterapia a unas cuarentonas tomadas de la mano y atentísimas a sus explicaciones. Por lo que alcancé a escuchar, consiste en la aplicación de cristales por todo el cuerpo, pues las vibraciones de los cristales facilitan la armonía con la tierra. Junto a la tienda de campaña, y rodeado de una valla en forma de estrella, habían colocado una amatista gigante. Era impresionante ver ese enorme cuarzo cristalizado de color violeta. De verdad que era enorme; y con los rayos de sol daba una impresión bien misteriosa.
Me apresuré a preguntar a nuestro guía:
- Oiga, ¿y viene mucha gente a este lugar?
- ¡Ah, sí! Sí, mucha. Más de lo previsto, ¿sabe?
- Bueno, y... ¿por qué? – proseguí.
El guía se quedó pensando un momento y luego me respondió con una mirada perdida:
- Es una moda.
- ¿Una moda? – pregunté de inmediato.
- Sí, hombre. Si se habla de estas cosas por todos lados: revistas, periódicos, libros...
A la gente le da curiosidad... y viene. ¡Qué si viene! Ahora hasta en el cine se ve frecuentemente el New Age. ¿No se ha dado cuenta? Está el exitazo de Robin Williams con “Más allá de los sueños”; pero no es la única película de este tipo. Acuérdese de “Practical magic” de Nicole Kidman, o “Holy Man” de Stephen Herek... ¡Qué decir de “City of Angels”! En fin... por todos lados se habla de lo mismo. Y aquí vienen a conocer más directamente de qué se trata. Así como vienen Uds., vienen los demás.
- ¿Y regresan? – Le pregunté yo.
- Pues sí, hay muchas caras conocidas ya...
La respuesta parecía lógica; pero de todos modos, yo me quedé pensando en mi interior: ¿qué pasa con este mundo? ¿Por qué la moda gobierna a los pueblos? ¿Por qué se dejan fascinar por piedras, por pirámides? ¿No analizarán con cierta seriedad las cosas para ver si la moda es buena o es tomadura de pelo? Por el hecho de que Nicole Kidman o Robin Williams lo digan, ¿se lo creen y ya? ¿Dónde ha quedado la razón? ¿De verdad vendrán a depositar su salvación en todo esto? ¿Dónde ha quedado la fe de nuestros padres? ¿Valió la pena que tantos mártires la defendieran para que llegara hasta nosotros? ¿Para qué se encarnó el Hijo de Dios si, total, dentro de unos siglos más, volveríamos a la cultura prehistórica de los que andaban con taparrabos por los bosques y las selvas? ¿Esto es el progreso? ¿En volver a la prehistoria está el progreso? ¿El progreso es volver a las pirámides? ¿Es volver a adorar las piedras?
¡Bendito progreso!

Autor: Miguel Ángel Cid
Fuente: La rana perdida