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“DEBEMOS SER FIRMES Y VALIENTES AL DEFENDER A LA IGLESIA”

Mayo-Junio (2011)

A continuación publicamos la entrevista que gentilmente nos concedió Alejandro Bermúdez, director de EWTN Noticias y la agencia de Noticias Aciprensa. Este destacado periodista cubrió la beatificación de Juan Pablo II para el canal EWTN quien transmitió la Ceremonia en Vivo el pasado 1 de Mayo.

- ¿CÓMO PUEDE USTED RESUMIR EL LEGADO QUE HA DEJADO JUAN PABLO II EN LA COMUNICACIÓN DE LA IGLESIA? ALGUNOS DICEN QUE ÉL Y SU EQUIPO REVOLUCIONÓ LA COMUNICACIÓN EN EL VATICANO ¿QUÉ OPINA DE ELLO?
El Beato Juan Pablo II fue un comunicador por excelencia. Su capacidad de comunicarse directamente con diversos grupos humanos, de utilizar la poesía, el teatro, la música, las entrevistas, la radio, la televisión y finalmente Internet –cuando por ejemplo no pudo viajar a Oceanía a entregar la Exhortación Apostólica “Ecclesia in Oceania” y la envió por Internet- demuestra que ha sido, a nivel de las comunicaciones, uno de los titanes del Siglo XX.
Sin embargo, creo que su legado en las comunicaciones no es algo distinto ni separado de su gran legado, que se resume, en mi modesto entender, en dos frases-consignas de este gran Papa: “No tengáis miedo, abrid de par en par las puertas a Cristo” y “Totus Tuus”. Y pudo animarnos a pronunciar la primera frase -el no tener miedo como comunicadores, como cristianos, como seres humanos-; porque fue capaz de pronunciar la segunda, es decir, el declararse “Todo tuyo” a María.
- HACE POCO PUBLICARON UNA ENTREVISTA EN ZENIT CUYO TÍTULO
ERA: “LOS LAICOS, EL GIGANTE ADORMECIDO DE LA IGLESIA”. ¿CÓMO
PUEDEN LOS LAICOS CONVERTIRSE EN ESOS GIGANTES DE LA IGLESIA, EN ESPECIAL SI SON PERIODISTAS?
En general soy un poco escéptico de los superlativos. La caída de varios ídolos con pies de barro, incluso al interior de la Iglesia, me convencen cada vez más de que la única fuente de esperanza, el único “gigante” es Jesucristo. Es Su Iglesia, es el único por quien nos llega la reconciliación.
Dicho esto, ciertamente estoy convencido de que los laicos constituyen un recurso potencial enorme para la Iglesia, y entre ellos, los periodistas. De otra forma, no hubiera elegido seguir el llamado del Señor que me invitaba precisamente a ser un periodista laico.
Pero creo que el potencial del fiel laico nunca se desplegará si no fortalecemos nuestro Fe. ¿Cómo hacemos esto? San Agustín decía que “nadie ama lo que no conoce”; y una mayoría de fieles laicos no ama suficientemente su fe porque no la conoce. El mismo San Agustín se lamentaba en sus “Confesiones”, hablando de lo tardía de su conversión: “¡Tarde te amé amor hermoso! ¡Tarde te amé!” Muchos laicos esperamos hasta muy tarde en nuestra vida para aprender, para informarnos mejor sobre nuestra Fe a través de la catequesis, y del seguimiento de los medios de comunicación católicos, impresos, por radio, televisión o Internet. Pero para los católicos nunca es tarde; siempre es buen tiempo para comenzar.
- EN NUESTRO PAÍS VENEZUELA, NUESTRO PUEBLO AGRADECE TODO
MATERIAL QUE HABLE DE DIOS, DE LA IGLESIA, DE LA VIRGEN, ¿CÓMO
PODEMOS APROVECHAR ESTA FE TAN ARRAIGADA Y RESPETUOSA EN
NUESTRA GENTE, PERO QUE NECESITA MÁS FORMACIÓN Y NO QUEDARSE SÓLO EN EL SENTIMIENTO?
Esto conecta con mi respuesta anterior: necesitamos material no sólo que sea devocional, sino que nos ayude a comprender nuestra Fe católica. Tenemos la Fe, la Iglesia más maravillosa del mundo, simplemente porque es la única Iglesia verdadera ¿Pero cuántos lo saben? Necesitamos por tanto mucho más que material puramente devocional. Necesitamos que medios como éste nos ayuden a comprender mejor las enseñanzas de la
Iglesia para que podamos ponerla por obra. Y así como este importante medio de comunicación, existen otros, como los periódicos  diocesanos, las radios y estaciones de televisión católica, los sitios de Internet, que pueden y deben ofrecer material sencillo y sólido de formación.
Y en este campo, no hay medio más importante que la enseñanza directa, la que sólo puede darse directamente, de la boca al oído y al corazón.
Y por eso estoy convencido del papel fundamental de las parroquias y los movimientos para no sólo fortalecer nuestra Fe mediante los Sacramentos, el culto y la alabanza, sino también mediante su enseñanza. Si nuestras parroquias y movimientos no son catequizadores, no podemos esperar mucho del futuro de la Iglesia.
- ¿CÓMO SE PUEDE LOGRAR ORGANIZAR UN GRUPO DE VOCES CATÓLICAS LAICAS QUE DEFIENDA, CON ADECUADO CONOCIMIENTO, NUESTRA FE Y NUESTRA IGLESIA?
Tú lo dices: con adecuado conocimiento. Los católicos muchas veces se sienten dolidos o enojados –justamente- de que se ataque a la Iglesia; pero rara vez se organizan para hacer algo. Creo que falta pasión para defender a la Iglesia en buena medida –no exclusivamente, pero en buena medida- porque falta conocimiento. Si todos los católicos conocieran por ejemplo, que la Iglesia es el único Sacramento de salvación que nos ha dejado Jesucristo; y por tanto, que la felicidad y la salvación del mundo entero, de las generaciones futuras, de nuestros hijos, depende de que la Iglesia irradie intensamente a Jesucristo,
¿Dejaríamos de defenderla? Creo que no.
- ¿HASTA QUÉ PUNTO DEBE UNO SER COMEDIDO CON LAS LÍNEAS
QUE SE ESCRIBAN O CON LAS PALABRAS QUE SE DIGAN PARA DEFENDER LA FE, CUANDO EL DESCARO PARA OFENDER E INSULTAR A LA IGLESIA Y A SUS PRINCIPALES JERARCAS A VECES NO TIENE LÍMITE?
Creo que el secreto está en el título de la última Encíclica del Papa Benedicto: “Caritas in Veritate”, Caridad en la Verdad. Tenemos que asegurarnos que seguimos siendo como nos envió el Señor, ovejas en medio de lobos. Si la oveja se convierte en lobo, pierde la batalla antes de haberla empezado. Esa es la exigencia de la caridad. Pero no hay caridad sin verdad, y por tanto, no podemos callar. Simplemente no podemos dejar de decir la verdad; mucho menos por temor o pereza. El católico que quiere ser fiel, está llamado a ser firme, claro, enérgico y valiente, sabiendo que el Señor Jesús mismo entregó su vida por predicar la verdad; y que desde entonces, los cristianos no han dejado de proclamar la verdad incluso a costa de su sangre
¿Cómo puede alguien en los tiempos actuales dudar de que debemos ser firmes y valientes al defender a la Iglesia, cuando vemos que hay hermanos nuestros que pagan con su vida su fidelidad a Cristo y a la Iglesia?
- ¿QUÉ CREE USTED QUE SIGNIFICÓ LA BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II? ¿QUÉ VIENE AHORA?
Recordaría las palabras del Cardenal Tarcisio Bertone: “este es recién el comienzo”. Es decir, la beatificación del querido Juan Pablo II no es un punto de llegada, sino un punto de partida. Al reconocerlo como modélico para nuestra vida, estamos comprometiéndonos a vivir una vida como la suya; es decir, una vida modelada según la frase de San Pablo: “con gusto me gastaré y desgastaré por el Evangelio”. Este es pues el comienzo. Un comienzo acompañado en adelante por la intercesión del nuevo Beato, que nos pide que le digamos a la Santísima Virgen de Coromoto “Todo Tuyo” y que, a partir de este acto de confianza y amor podamos decir “No tengo miedo, porque le he abierto de par en par la puerta de mi corazón a Cristo”.