Leer Entrelíneas

YO FUI HOMOSEXUAL PERO YA ME CURÉ

Marzo (2012)

Richard Cohen lleva 29 años “felizmente casado” con la misma mujer que le ha dado tres hermosos hijos. Pero su historia no siempre fue así. Desde muy niño comenzó a sentir atracción por los hombres y, ya adulto, a vivir como homosexual. Convencido que su inclinación no era normal, y tras una dolorosa transición, se transformó en heterosexual. Y desde entonces ha dedicado su vida a ayudar a otros como él. En el 2000 publicó un polémico libro: Comprender y sanar la homosexualidad, en el que sostiene que la atracción hacia el mismo género no es genética, sino más bien inducida por el entorno social.
De hecho, ideó una terapia que elimina los deseos homosexuales en quienes lo quieran y creó una fundación por la que han pasado miles de homosexuales que se han reconvertido. Hace poco la editorial Libros Libres en España publicó una nueva versión en español que generó protestas de organizaciones de homosexuales. Tan airadas fueron que el popular Corte Inglés decidió retirarlo de sus estanterías. El Tiempo de Bogotá habló con él.
- Tras 12 años de la publicación, su libro está en medio de una nueva controversia. En España ha sido vetado tras protestas de grupos homosexuales. ¿Qué opina de ello?
- Creo que este es un asunto de derechos humanos sobre libertad de expresión. Reitero que los gays y las lesbianas que son felices tienen derecho a vivir sus vidas. Esperaría que ellos respetaran los derechos de otros que desean explorar una salida al homosexualismo.
- Usted alega que nadie nace homosexual. ¿Puede explicarlo?
- Yo sigo la ciencia. A donde sea que ésta conduzca. De acuerdo con la Asociación de Psicólogos Americanos, las personas no necesariamente nacen con atracción hacia el mismo sexo. Aunque se han hecho investigaciones sobre posibles influencias genéticas, hormonales, sociales, culturales y de desarrollo sobre la orientación sexual, ningún resultado permite concluir que la conducta sexual es determinada por factores particulares. Más de ocho años de investigación científica demuestran que hay razones predecibles por las que las personas tienen sentimientos homosexuales. Yo esto lo sé
por mi propia vida, por los cientos con los que he trabajado como terapeuta y por los miles que han participado en nuestros seminarios y teleconferencias.
- Si no se nace homosexual, entonces, ¿cómo se convierte en uno?
Nadie nace esencialmente con sentimientos homosexuales ni nadie tampoco escoge sentir atracción hacia el mismo sexo. Hay muchas razones para sentir esta atracción, que las discuto en el libro. Entre ellas, ausencia deconexión entre padre e hijo, o madre e hija; un temperamento hipersensible, sobre identificación de uno hacia el otro, falta de conexión con miembros del mismo género, abuso sexual cuando se es niño. Estas son algunas experiencias que pueden conducir a alguien a desarrollar atracción por el mismo sexo. Nunca es una cosa únicamente. Influye la crianza de los padres, o la percepción que tiene el hijo de esa crianza. Bajo la atracción hacia el mismo sexo hay dos factores primarios: traumas no resueltos del pasado y una necesidad legítima de amor proveniente del mismo género.
- Desde su perspectiva, ¿ser gay es una especie de trastorno psicológico, como la personalidad bipolar?
Yo no creo que la homosexualidad sea un trastorno. Amo a los gays, lesbianas, bisexuales y travestis; hombres y mujeres. Yo viví años como homosexual. Tuve una pareja hombre por tres años. Yo sé lo que es sentirse discriminado. Ellos son mis hermanos y hermanas.
- ¿Cómo es la terapia que permite hacer el tránsito a heterosexual?
En los últimos 21 años como terapeuta de la Fundación Internacional para el Saneamiento, he tenido mucho éxito ayudando a hombres y mujeres a resolver su homosexualidad no deseada y completar su sueño de ser heterosexual.
Nuestro plan de cuatro etapas sólo funciona si alguien está realmente interesado en cambiar. El programa cambia a las personas de adentro hacia afuera. No es solamente cambiar el comportamiento. Cuando alguien identifica y resuelve los dolores del pasado y experimenta amor de una manera saludable y no sexual con personas del mismo género, entonces de manera natural comienzan a emerger deseos heterosexuales. Yo esto lo experimenté en carne propia y he visto cómo miles han transformado sus vidas con el programa.
- Usted fue gay y ya no lo es. ¿Puede contar su historia?
Desde el colegio, experimenté deseos hacia mi mismo género. Y estos florecieron a medida que fui creciendo. Tuve una pareja por tres años mientras estaba en la universidad. Pero, en mi corazón, soñaba con casarme con una mujer y con tener hijos. Hoy vivo ese sueño. He estado casado con Jae, mi hermosa esposa, por 29 años y tenemos tres hijos fantásticos. Viví esa vida homosexual y me di cuenta de que no era para mí. No fue fácil. Muchos me dijeron: ‘Tú naciste gay’, pero ya sabía que eso no era cierto. La transición fue muy dura porque no encontraba a un terapeuta que me entendiera. No entendía por qué me atraían personas del mismo sexo, pero al tiempo tenía un deseo de no ser gay. Ahora vivo plenamente mi vida heterosexual y no me atraen otros hombres. Me convertí en terapeuta para ayudar a otros como yo. Para que sepan que hay esperanza, que es posible, que si yo pude, ellos también.
- De las personas que acuden a su fundación, ¿cuántas logran resolver su homosexualidad?

Tenemos una tasa de éxito del 85 por ciento. Pero sólo funciona si la persona lo desea. Llevamos 21 años en esto y ya tenemos oficinas en México.

www.eltiempo.com