Leer Entrelíneas

Sonría, por favor

Mayo (2008)

El pasado 1 de Abril se celebró el “Día Internacional de la Diversión en el Trabajo” con el propósito de recordar que el trabajo "no tiene por qué ser una actividad miserable y sufrida, sino que también puede y debe disfrutarse", como dice Eduardo Jáuregui, fundador junto a Jesús Damián de la consultoría Humor Positivo.

No es una broma, se lo aseguro. Los nuevos estudios realizados en Estados Unidos demuestran que el humor no solo aumenta el flujo sanguíneo sino que potencia la salud y las capacidades del empleado, estimula la innovación, optimiza la comunicación interna, favorece el aprendizaje y cohesiona los equipos humanos de la empresa. Es decir, el sentido del humor crea un entorno relajado y beneficia la cuenta de resultados.

Todos sabemos que tomarse con humor y mantener a cierta distancia los problemas que se nos presentan diariamente es muy difícil. Pero, si no lo intentamos, nos sentiremos dominados y confundidos por las circunstancias, aturdidos e impotentes.

Vamos, que el humor, además de ser una actitud saludable que mantiene nuestra inteligencia nos despierta y nos posibilita para dominar cualquier situación.

Alguien escribió que "si los hombres nos acostumbramos a sonreír con mas frecuencia, y a ser más sencillos, la humanidad se sentirá mejor y más feliz”.

Sonreír siempre y sonreír a todos; porque todos esperan nuestra sonrisa y todos necesitan de ella; nosotros somos los primeros en necesitarla para sentirnos mejores, más optimistas, más tiernos de corazón.

Sonreír al niño travieso y molesto, sonreír al anciano solitario y pesado, sonreír al amigo inoportuno, sonreír al vecino antipático, sonreír al cartero, al conductor del autobús, a la panadera,... sonreír a todos, para hacerlos mejores y ser mejores.

¡Ponga una sonrisa en su vida! En el mundo que nos ha tocado vivir, en el mundo que construimos diariamente, sobra dolor y tristeza y faltan grandes dosis de alegría.

Y recuerde: ¿Qué mejor empresa tenemos entre manos que crear un ambiente de armonía y de alegría en nuestra familia y educar unos hijos responsables, válidos y optimistas para sostener una sociedad del futuro fuerte y productiva?

La sonrisa, el buen humor, saber reírse de uno mismo,...es reflejo de la felicidad interior, la seguridad de sentirte querido por Dios, de saberse hijos de Dios.

La alegría viene sin buscarla. Saber que siempre hay Alguien que te ama, ¿No es motivo suficiente para ir lanzando por donde vayas alegría y buen humor?

Remedios Falaguera / www.catholic.net