Leer Entrelíneas

Seis Lecciones de Confucio

Noviembre/Diciembre (2007)

Se ha dicho que las sociedades que no aprenden de los errores de la historia están destinadas a repetirlos. Por lo tanto me ha parecido útil analizar seis pensamientos de Confucio que son tan vigentes hoy en Venezuela, como lo fueron en China 500 años antes de Cristo. Hoy publicamos el primero de estos pensamientos.

“DESACREDITA EL BIEN”

Ese gran sabio chino de hace tres siglos sí supo describir nuestra sociedad “moderna”: ¡qué profundidad de observación y qué lógica las suyas!
Entre sus muchos escritos, Confucio dio los “mandamientos para destruir al país enemigo” y vale la pena analizarlos uno a uno.
El primero es “desacredita el bien” como fórmula principal de destrucción del país. ¿Cómo será eso? ¿A quién se le puede ocurrir desacreditar el bien? No parece lógico.
Tendríamos que esforzar la imaginación. Será tal vez con consignas como “no seas anticuada, chica” “Todas lo hacen” “no seas bobo, cada uno tiene que defenderse “como puede”: Será quizás ridiculizando los “puretos” que no les gusta lo inmoral, o los “atravesados” que no cooperan con la corrupción.
Será, quién sabe, la mejor forma de desacreditar el bien, la de enseñar como “cosa moderna y liberada” toda una “ética” sexual que desacredita la virtud, la pureza y la fidelidad.
Tan desacreditados están estos bienes, que hay pocos con el valor de decir sin miedo y sin vacilar: “Una familia se construye a base de auténtico amor, de entrega, de fidelidad, y cuando es necesario, del sacrificio por aquellos a los que amamos”, como dijo Juan Pablo II. ¿para eso se necesita ser Papa? Parece que sí, porque a los demás les tiembla el pulso enunciar el “bien” frente a tantas voces que lo quieren hacer parecer “pasado de moda”, “estrecho”, “puritano”, etc. Señor Confucio: el enemigo ganó ésta: ¿Qué hacemos ahora?

Christine de Vollmer