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Orientación Vocacional y Profesional: ¿PARA QUÉ?

Noviembre (2011)

La toma de decisión vocacional es una de las de mayor relevancia durante la adolescencia porque elegir una carrera, profesión, ocupación, arte u oficio, se define a muy pronta edad en la sociedad occidental, tradicionalmente asumida, a finales de la adolescencia, tal y como lo señalan los expertos en desarrollo humano.
Esta realidad amerita colaboración de padres, representantes, educadores y específicamente, de profesionales de la orientación, en la búsqueda de las mejores alternativas que contribuyan a que los jóvenes indecisos vocacionalmente, tomen esta decisión acertadamente, con respecto a su futuro profesional. El proceso de orientación vocacional, facilita el autoconocimiento, a fin de que puedan tomar mejores decisiones, las que estarán ajustadas a la individualidad personal.
Decidir “¿qué voy a estudiar?”, es un aspecto al que todos los jóvenes se enfrentan al llegar a una determinada edad y momento. Normalmente, empiezan a pensar lo “que quiero estudiar” cuando están cursando primero, o segundo año de educación diversificada, o apresuradamente -a última hora- en el momento en el que tienen que efectuar la preinscripción nacional. Y también, es usual, inscribirse en una determinada carrera, sin estar seguros de lo que desean hacer en el futuro inmediato.
Ante esta realidad ¿que podemos hacer? Lo ideal sería no esperar hasta este momento tardío para tomar una decisión de tanta relevancia en la vida de todo ser humano. Pero, “¿cómo saber acertadamente lo que quiero ser el día de mañana?”, “es muy complicado conocer lo que quiero”, “existen muchas profesiones”, “voy a estudiar lo que diga mi papá/mi mamá”, “¿quién me puede ayudar?”, “¿a quién acudir?” Estas son inquietudes propias de todo joven que se encuentra decidiendo su futuro profesional, y por ello es por lo que hemos querido escribir acerca de un tema de tanta relevancia.
La orientación vocacional es un procesocomo hemos advertido- y como tal, es necesario que iniciemos el tema conociendo quienes son los profesionales de ayuda que se dedican a la misma, cuál es la función de un orientador, y cuándo acudir a este profesional de la orientación.
Empecemos por explicar que el orientador es un profesional que ha cursado cinco años de pregrado en una universidad de reconocido prestigio en nuestro país. Esto quiere decir, que ha recibido conocimientos específicos, así como actividades prácticas y estrategias metodológicas, para asesorar/orientar, todas aquellas personas que requieren de su servicio; y en el caso específico que nos ocupa, una de sus áreas de formación fundamental, es el aspecto vocacional. Ahora bien, ¿a que hace referencia la orientación vocacional? ¿De qué se trata? La orientación vocacional, estudia la <<conducta vocacional>> de acuerdo con Busot (1995), como proceso educativo-formativo, esto es, las experiencias que toda persona ha logrado a lo largo de su vida, sus características personales, lo que revela un modo o estilo de ser personal.
Por ello, el orientador es un profesional especializado, que como asesor, facilita el propio conocimiento de la persona que asesora, cuando ésta, está indecisa con respecto a su futuro profesional: “¡no se qué estudiar!”.
Entonces: ¿en qué consiste la asesoría vocacional? Facilita el propio conocimiento en relación con las aptitudes, intereses, preferencias, gustos, capacidades intelectuales, valores, cómo estudia, cómo aprende, hábitos y costumbres, juegos y pasatiempos, que tiene cada persona como ser individual, único e irrepetible. Verifica además, la realidad económica que ofrece la familia para cursar una determinada carrera u ocupación, así como también, la del propio país en el cual vive el asesorado.
Este proceso involucra otro elemento esencial: investigar las oportunidades de estudio que oferta la región y la nación; sin embargo, este marco de referencia, aún siendo puntual, no es el único factor, como aspecto a ser considerado dentro del proceso de orientación vocacional.
Una vez tomados en consideración todos estos factores, el asesorado, una vez culminado dicho proceso, está en capacidad de tomar su propia decisión profesional u ocupacional. Y es bien oportuno aclarar aquí, que es el asesorado quien tiene que asumirla, ya que se suele escuchar, “¡voy donde el orientador para que me diga lo que tengo que estudiar!” Esta apreciación es totalmente inexacta, pues en el proceso de asesoramiento, es el asesorado quien conscientemente, a través de su propio autoconocimiento, toma su propia decisión con respecto a la profesión, ocupación, arte, u oficio, al que aspira, y para la cual tiene el perfil necesario.
¿Qué persigue la orientación vocacional? Contribuye a una toma de decisión vocacional acertada; esto es, que esté acorde tanto con las características personales internas descritas, así como con las circunstancias externas que cada ser humano experimenta, lo que lo hace ser diferente a la de otros.
En definitiva, la decisión vocacional está relacionada directamente con el éxito laboral en ese futuro próximo, al cual todo joven anhela y obtenga un alto desempeño profesional en búsqueda de la excelencia. Por ello, la mejor decisión profesional, es la que garantice un éxito mayor, y evidentemente, facilite el camino hacia el logro de metas, ajustadas a obtener con menos esfuerzo, mayor rendimiento, y satisfacción, en la toma de decisión efectuada.

De allí, la relevancia e importancia de la orientación o asesoramiento vocacional, dirigido a los jóvenes, a fin de que encuentren en el campo laboral, ajustado a sus características personales, la ejecución en un desempeño laboral de excelencia, que contribuya a su realización personal, y en definitiva, a una sociedad con mayor potencial de desarrollo en todos los ámbitos organizacionales, de orden público, privado, asistencial o productores de bienes y servicios.

Rosalba Bortone Di Muro
MSc Orientadora Profesor Titular Emérito-UNET
(Tlf: 0414.707.24.54) / rbortone@hotamil.com