Leer Entrelíneas

Creo en la Juventud

Octubre (2010)

“Los hombres de ciencia, los científicos, luchamos contra lo imposible, consagrándonos a los demás, transitando los posibles caminos para lograr que la vida se parezca cada vez más a la vida. Cuando tengo un ratico libre, me gusta soñar en las otras cosas que quisiera hacer por esos otros pacientes cuyas enfermedades aún siguen sin respuesta alguna. De allí surgió el interés por el modelo de una inmunoterapia del cáncer, que venimos desarrollando como un estudio que puede resultar importante.
Hay mucha gente con un lenguaje depresivo, insistiendo en que estamos mal. Creo que, al contrario, tenemos que formar a los jóvenes con la capacidad de superar las situaciones, sin importar las dificultades en las que se encuentren. Debe haber un cambio de actitud. Los hombres aman más el esfuerzo y la producción hecha por ellos mismos.
Me gustan los filósofos que hablan del porvenir y de la proyección sobre el futuro del mundo. Los países se hacen pensando y haciendo. Hay que crear un ambiente adecuado para el pensamiento. En medio de una batalla campal no se puede construir una nación. Las naciones se hacen cuando se complementan todos y se ponen de acuerdo.
Creo en la sociedad, creo en la juventud, que son los que deben cargar ese peso importante, hacer un esfuerzo enorme. Nosotros haremos, con el tiempo que nos queda, todo lo que podamos, pero ellos tienen que hacer esa carrera de relevo”. Extracto de la carta “Creo en la Juventud” escrita por Jacinto Convit, difundida en los medios el 2 de agosto de 2010.