Leer Entrelíneas

LAS REUNIONES FAMILIARES

Octubre (2010)

Las reuniones familiares son actividades que nos permiten parar y pensar en voz alta y también escuchar las opiniones de los demás.
No somos los adultos los únicos que tenemos que resolver los problemas. No somos nosotros los únicos capaces de encontrar las soluciones. Se debe dar la oportunidad a todos los integrantes de la familia de descubrir las soluciones y de ejercitar la capacidad de desarrollar sus habilidades para solucionar problemas.
Una de las cosas que nos hace a las madres más eficaces es cuando podemos crear sentido de equipo y pertenencia. La madre de hoy no puede ser la locomotora que sólo arrastra vagones. Cuando hacemos partícipes a todos los integrantes de la familia en el proceso de toma de decisiones, todos están más animados a cooperar porque también son sus ideas y metas puestas en acción.
Lograr reuniones familiares periódicamente es una herramienta valiosísima para la vida de familia. Ese es el momento perfecto para conseguir las respuestas a: ¿Hemos planeado nuestros tiempos de descanso en familia? ¿Tienen día y hora? ¿Hemos planeado los menús de la semana en familia para no improvisar? ¿Hemos distribuido encargos para cada uno con plena consideración de cada uno de sus horarios? ¿Hemos considerado tiempo para mamá y papá juntos con una salida sólo para ellos? ¿Tenemos las reglas claras? ¿Hemos discutido los errores y soluciones juntos?
Al hacer todo esto, nuestros hijos lograrán aprender a prever los problemas y a resolver los conflictos en frío, aprenderán respeto mutuo y pertenencia al equipo familiar. Esto también es una ayuda para nosotros los papás, ya que aprendemos a escuchar para ser mejor escuchados por nuestros hijos, a compartir nuestras responsabilidades respetuosamente, a crear buenos recuerdos a través de la tradición familiar y a modelar todas las habilidades que queremos que nuestros hijos sigan como ejemplo.
Los padres pueden evitar muchas peleas con sus hijos al sugerir que los problemas se agreguen a la agenda de la reunión familiar semanal para que así puedan ser solucionados después de un período de reflexión.
El principal beneficio de las reuniones familiares es que los niños tienen la oportunidad de
aprender y practicar semanalmente las habilidades de resolver problemas en familia, y la mayoría de las familias descubren que esta práctica semanal ayuda al buen funcionamiento del resto de la semana.
Las reuniones familiares pueden también ser un método exitoso para mejorar la cooperación y la cercanía familiar. Ellas proveen una oportunidad para mejorar los valores y tradiciones familiares y para enseñar a los hijos valiosas habilidades sociales y para la vida en general, como las habilidades de saber escuchar, respeto mutuo, preocupación por los demás, la habilidad para conseguir soluciones a través de tormentas de ideas, etc.

Luisana Graterón de Bethencourt
www.familiestofamilies.com