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7 errores paternales que impedirán que tus hijos se conviertan en lìderes

Septiembre-Octubre (2014)

Tim Elmore, uno de los referentes mundiales de liderazgo y presidente de la organización Growing Leaders, explica en su libro Arttfcta  maturttY los errores fundamentales que se deben evitar a la hora de ser padre, si se quiere potenciar el liderazgo en
los hijos.

1. Predicar sin el ejemplo
Los ninos aprenden de ío que íes dices, pero sobre todo de lo que ven. Si les dices que dejen de estar todo el tiempo con el celular, pero te  ven a ti,  difícilmente harán caso, porque ellos quieren ser como su padre y su madre, y aprenden sobre todo por lo que observan. Cualquier cosa  que  les  pidas, necesitas darles ejemplo, como los hábitos del trabajo, el orden, la sinceridad,  la alegría o la actitud positiva.

2. Evitar a toda costa que los niños vivan riesgos Muchos padres protegen demasiado a los hijos, y según explica Elmore evitar a toda costa que experimenten el riesgo no les ayuda, ya que la vida tiene riesgos, y si bien los niños, sobre todo cuando son pequeños, necesitan seguridad y protección, de forma progresiva es importante que vayan aprendiendo  a   desarrollar  sus   propios recursos  para  enfrentarse al  riesgo,  la adversidad o eí conficto. Esto íes ayudara a ser capaces de asumir riesgos cuando en el futuro quieran crear su propio negocio o liderar equipos de trabajo.

3. Confundir talento  con madurez Hay niños prodigio, algunos con notas exce- lentes o con mucha capacidad para hacer amigos. Por mucho talento que tenga tu hijo, es probable que haya áreas donde no esté educado y necesite seguir trabajando para mejorar. Si es muy hábil con los números, recuerda que también necesitará madurar emocionalmente; y si es un genio de las relaciones sociales, recuerda que también necesitará disciplina.

4. Rescatar demasiado pronto
Los ninos que son rescatados rapidamente se  acostumbran a  que  sus  actos  nunca tienen consecuencias negativas,  porque lo que observan es que siempre que cometen un error se soluciona pronto y sin su esfuerzo. Esto es lo más opuesto a la vida real y al día a día de cualquier líder, que constantemente se enfrenta a perdidas o confictos a partir de sus errores o los de su equipo. Por eso, Elmore recomienda dar espacio a los hijos para que noten  las consecuencias de  sus  fallos y encuentren sus propias soluciones.

5. Mostrar entusiasmo con facilidad
Si además de no recibir las consecuencias de sus errores se acentúan excesivamente los aplausos por  sus aciertos, el niño  acaba viviendo en una realidad distorsionada de la que es el centro de atención y donde no hay difcuítad. Se recomienda dar reconocimiento a los hijos, pero no en exceso.

6. No contar  los errores y las debilidades propias
Muchos  padres y  madres tienen la  falsa creencia que el hijo les querrá o admirará más si nunca les ve fallar, pero el líder que más inspira es aquel que también muestra su vulnerabilidad. El padre que sólo cuenta sus éxitos hace creer al hijo que es perfecto, y se pasará la vida tratando de serlo también, sin aceptar  ni  gestionar  bien  sus   fracasos. Además, con el tiempo es probable que se decepcione al descubrir que su padre tenía errores, así que es mejor que su admiración y afecto  desde  pequeño  se  base  en  una imagen lo más realista y rica posible.

7. Dar una recompensa por cada logro Igual que el reconocimiento, los regalos y premios deben tener un límite. Hay momen- tos en que los niños necesitan darse cuenta de que es su responsabilidad hacerlo bien, aunque nadie se alegre por ello ni le premie por hacerío. La tarea bien hecha debe ser un premio en sí mismo para que se acostumbre
a ser responsable.