Leer Entrelíneas

Los detalles son la clave

Septiembre-Octubre (2014)

20 Tóxicos a evitar
1. No decirle nunca al otro que se le quiere: se da por hecho que ya lo sabe.
2. Guardar rencor hacia los errores del otro y no querer perdonarle.
3. Fijarse sólo en los defectos del otro, y no en sus virtudes.
4. Acostumbrarse a la compañía del otro: que parezca algo normal, algo que merecemos.
5  Jugar  con  su  amor,  cons derando  que  hay  cosas más importantes: salidas frecuentes a solas, intimar con otras personas.
6. Mecanizar la relación de amor, no poner esmero en los detalles.
7. No reírse nunca en casa, reservando la alegría para fuera de ella.
8. No decirle nunca al otro lo bien que hace algo, no se lo vaya a creer.
9. Ignorar al otro.
10. Rechazar tener hijos porque sólo dan problemas.
12.  Juzgar  ías   ntenc ones  deí  otro    nterpretar  sus gestos y sus palabras: “Ya sé por qué dices
esto o aquello… En el fondo, tú siempre…”.
 12. Hacer de padre o de madre para el otro. Practicar las técnicas parentales con el cónyuge: “haz esto, no hagas aquello, saluda, sonríe, come bien,…”.
13.  Utilizar la ironía, el sarcasmo, el grito, la r d cuí zac 6n   ía  descaí fcac 6n  o  eí  desden  aí
dirigirse al otro.
14. Dudar, desconfar, pensar siempre maí, adeíantarse a los acontecimientos en negativo, etc.
 15. No querer al otro como es, sino como nos gustaría que fuese.
16. Ser pasivo, esperar a que el otro tome siempre la iniciativa.
17. Ser conformista. Creer que "si estamos bien", mejor no hacer cambios que "compliquen la vida".
18. Instrumentalizar al otro.
19. Poner barreras al diálogo: cerrar habitual y prolongadamente la comunicación.
20.  Ser  infeí  aí  proyecto  en  comun   pero  no entendido exclusivamente como las relaciones sentimentales y/o sexuales con otra persona, sino en su totalidad.

20 Vitaminas
1. Decirle todos los días que se le quiere: le gusta escucharlo, aunque ya lo sepa.
2. Aprender a perdonar y a olvidar los errores.
3. Fijarse en sus virtudes. Pensar que uno mismo también tiene defectos.
4. Agradecer cada día la posibilidad de tenerlo cerca: no darlo por hecho.
5. Proteger lo más importante que uno tiene: el amor del otro.  No arriesgarlo y  cuidarlo con todas las fuerzas.
6.  Disfrutar mutuamente con  cada  detalle, y esforzarse por tener nuevos detalles de amor
7. Contagiar alegría. Prescindir de lo negativo y buscar lo positivo que las personas y las cosas encierran, ser optimistas, tener buen humor y saber reír.
8. Admirar y respetar al otro. Cuando uno ama a otro, es importante decirle lo que  nos gusta y valoramos de él, siempre desde una posición de sinceridad y honestidad, y nunca para manipu- larlo o conseguir algo que deseamos.
9.  Escucharlo. ¡Sentirse escuchado  es  muy gratifcante!
10. Ser íeaí y permanecer feí aí compromiso adquirido, trabajar día a día para  reavivar ese proyecto común, intentar que esa ilusión inicial, ese amor, crezca; o, al menos, se mantenga, y la vida resuíte gratifcante para ambos.
11. Permanecer abierto a la vida, cuidar de los hijos. El trabajo y la diversión no son lo primero.
12. No juzgar. No hay nada más temerario que
hacer juicios temerarios.
13. Respetar al otro: es una persona adulta y responsable. No necesita que nadie le diga qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo.
14. Quererlo tal como es.
15.  Respetar  las  formas:  éstas  cuentan,  y mucho. La famiíiaridad no debe convertirse en ordinariez, insensibilidad, falta  de   respeto  o grosería.
16. Confar es basico. La reíaci6n conyugaí debe estar  siempre  presidida  por  una  confanza básica, es decir: tener la seguridad  de  poder confar  en eí c6nyuge, y  de  que  siempre ío encontraremos a nuestro lado.
17.  Tomar  la  iniciativa, ser  creativos. Cada cónyuge ha de asumir la plena responsabilidad de mejorar la relación. El matrimonio no es cosa de uno, es cosa de dos.
18. Aceptar los cambios, comprender que la relación es dinámica, que tanto uno como otro cónyuge cambian con el tiempo, y que los dos se tienen que ajustar a esos cambios.
19. Apoyarlo, respetar su libertad y procurar su pleno desarrollo personal.
20. Dialogar. El silencio y la incomunicación son los mayores enemigos.

Javier Escrivá