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La motivación para el estudio

Marzo (2006)

"El hecho de que los alumnos de Educación Básica y Media son niños o adolescentes, supone que no tienen la madurez y formación necesarias para ser capaces de una autoexigencia adecuada, que les permita un progreso permanente de su formación personal, en todos los aspectos, especialmente en lo intelectual y moral, condicionantes de todos los demás.

El buen trabajo profesional de un estudiante exige saber estudiar y hacerlo suficientemente. Para un adulto su trabajo profesional se ve motivado por su remuneración económica. Para un estudiante las calificaciones equivalen al dinero para los adultos. Pero un buen trabajador no puede tener como única motivación lo económico sino, fundamentalmente, la satisfacción de un trabajo bien hecho y útil para él y los demás.

Eso mismo debe lograrse con los hijos -niños o adolescentes. No está mal que busquen las mayores calificaciones (lo que por otra parte es obligante) sino que cada vez más encuentren en el estudio un íntima satisfacción personal y se capaciten para su propio provecho y servicio a los demás.

Padres y Profesores en cuanto educadores en el sentido más pleno, tienen por reto saber motivar y exigir al hijo o alumno para que asuman cada vez mejor la responsabilidad de su trabajo escolar.

En ese sentido, padres y profesores podrían hacerse algunas preguntas, como las que a continuación sugerimos.

1. ¿Se tiene fijado un horario de estudio diario, no necesariamente igual cada día, pero si suficiente y permanente durante la semana?

2. ¿Se les exige a los muchachos -alumnos o hijos- una distribución
adecuada de las actividades de su tiempo de estudio, tanto en la escuela como en la casa?

3. ¿Se realiza un seguimiento personal de cada muchacho, atendiendo sus cualidades individuales (potencialidades y limitaciones)?

4. ¿Qué motivaciones positivas (alabanzas, premios, etc.) se establecen para incentivar el rendimiento escolar?

5. ¿Esos premios son formativos: favorecen el desarrollo de la personalidad (libertad, responsabilidad, satisfacción interior, autodominio, autoexigencia) o lo condicionan negativamente (dinero o regalos exagerados, consentimientos o menor exigencia en el orden de las cosas o en el uso de su tiempo)?

6. ¿Se interesan los padres en la casa por los temas que están estudiando sus hijos? Se supone que en Educación Básica y Media lo que se adquiere son conocimientos de cultura general y, por lo tanto, de interés común para toda persona culta.

7. ¿Los profesores de una asignatura se interesan por los temas fundamentales de las otras asignaturas que estudian sus alumnos y los comentan con ellos, buscando y aprovechando las oportunidades adecuadas?

8. ¿Padres y profesores tratan de aplicar en circunstancias oportunas extra clases, en la casa y en la escuela, los conocimientos que han adquirido sus hijos o alumnos en sus estudios formales?

9. ¿Se premia con palabras de aliento el esfuerzo prolongado de los muchachos?

10. ¿Se sabe corregir en el momento oportuno toda manifestación significativa de negligencia o pereza? Corregir no supone necesariamente regañar ni castigar, sino hacer ver la falla y lograr que el mismo muchacho se imponga correctivos eficientes de su conducta.

11. Cada muchacho es una persona única, con características comunes con sus compañeros o hermanos, pero con algunas que lo identifican y distinguen. ¿Saben, padres y profesores, apoyarse en las características comunes para desarrollar las individuales y viceversa?
La motivación para el estudio