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Falta innovación frente al dilema trabajo-familia

Octubre 1996



La familia donde ambos cónyuges trabajan fuera de casa es cada vez más lo habitual. Pero esta nueva situación apenas se ha visto acompañada de cambios en la organización del trabajo. Mientras la innovación es el pasaporte al futuro de toda empresa, a la hora de compatibilizar trabajo y familia reina el inmovilismo.

Las empresas esperan que el trabajador esté dispuesto a prolongar su horario lo que haga falta, pero al mismo tiempo el marido y la mujer siguen necesitando tener los pantalones planchados y que alguien se quede en casa si un hijo está enfermo. La consecuencia para tan tas parejas es una mezcla de cansancio, ansiedad y culpabilidad.

Tampoco en Estados Unidos hay cambios notables en este punto, Según ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por el Public Policy Institute de College Radcliffe, del que informa Time (6-05-96).

El estudio se llevó a cabo mediante encuentros con grupos de diversos sectores socio-económicos interesados en el tema -empresarios, sindicalistas, economistas, expertos familiares-, y concluyo con una conferencia de dos días para revisar los resultados y proponer soluciones.

Recorte en las aspiraciones
El principal hallazgo es que mientras los trabajadores han hecho todos los equilibrios posibles para acomodar trabajo y familia, las empresas han cambiado poco, y el resultado es muy poco satisfactorio. "La organización laboral se ha adaptado poco, y las po1iticas públicas no han seguido la pauta de los cambios sociales, dice Paula Rayman, directora del Instituto. Pero Si antes se podía pensar que este problema era pasajero, ahora se advierte un nuevo sentido de urgencia para afrontarlo.

A falta de formulas flexibles para cornpatibilizar trabajo y familla, no pocos trabajadores –sobretodo, mujeres– han recortado sus aspiraciones profesionales. Times cita una encuesta nacional sobre 1000 trabajadores llevada a cabo el pasado año, según la cual el 28% reconocía haber tornado decisiones que suponían ganar menos para atender mejor a la familia. Entre ellas cambiarse a un trabajo menos estresante, renunciar a una promoción o rechazar un traslado. Cada vez más mujeres trabajan a tiempo parcial: el 25% del empleo total femenino, frente al 10,9% de los hombres, según estadística de la OCDE de 1993. Sin embargo, solo una minoría de los trabajadores a tiempo parcial reciben beneficios como seguros médicos, vacaciones o permisos pagados por enfermedad.

¿Quién tiene la culpa de esta situación?
El gobierno, los sindicatos, el sector privado, las madres que en Estados Unidos viven del welfare? No hay un solo chivo expiatorio, a juzgar por la conferencia del Public Policy Institute.

Pero también, corno dice a Time Ann Bookman, del Departamento de Mujeres del Ministerio de Trabajo, "ningún sector puede resolver este asunto por sí solo”.

La falta de formulas flexibles para compatibilizar trabajo y familia obliga a no pocos trabajadores norteamericanos a recortar sus aspiraciones profesionales.

Formulas más flexibles
En cualquier caso, las empresas han de dar pruebas de imaginación para buscar fórmulas que favorezcan a las familias. Entre las innovaciones prometedoras citadas en la conferencia, estaba la de General Motors en Spring Hill (Tennessee). La dirección marca objetivos de producción para equipos de hasta quince personas, que deciden entre si como llevarlos a cabo. Los empleados trabajan cuatro días a la semana, en jornadas de diez horas. Al final de cada ciclo de tres semanas, tienen cinco días libres seguidos. Al cabo del año, esto supone más tiempo para la familla y permite mayor flexibilidad para resolver problemas personales, pues quien necesita un día libre puede cambiarlo con otro del equipo.

Un sistema similar se ha implantado en las empresas Fel-Pro, que también da ayudas para tutorías de niños que tienen problemas en ha escuela.

Entre las recomendaciones que la Conferencia ha hecho al gobierno y a las empresas, figura ha de considerar el cuidado de los niños y de los ancianos como "un elemento fundamental de nuestra estructura económica". Lo cual significa, entre otras cosas, preservar el sistema Medicare para la atención sanitaria de los jubilados sin suficientes recursos, empezar antes ha enseñanza preescolar y que los trabajadores a tiempo parcial gocen de los mismos beneficios que los demás, a prorrata del tiempo trabajado. 'Y aunque reconocen que el dilema trabajo-familia lo sufren sobre todo a las madres, insisten en quo este asunto se considere como algo que afecta tanto a los hombres como a las mujeres.Las políticas empresariales a favor de la familia mejorarán ha productividad?

La conferencia del Public Policy Institute dice, que hasta que experimenten los efectos de has nuevas fórmulas nadie puede asegurarlo. Lo quo parece claro es que el estrés saldrá perdiendo y la solidez familiar ganando.


ACEPRENSA.