Hemeroteca · 1962–1968
Vértice
Revista universitaria de ideas, artes y letras
La revista que un grupo de estudiantes venezolanos sacó adelante entre mayo de 1962 y junio de 1968, y que recorrió los pasillos de las principales universidades del país. Aquí publicamos, número por número, la colección digitalizada.
- 1962–1968seis años de vida
- 5.000ejemplares por número
- +800páginas publicadas
Mayo de 1962 · N.º 1
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1 número digitalizado · se irán sumando más
N.º 1
Mayo de 1962
Aquí estamos
Un nombre que esperó cinco años
La palabra Vértice apareció por primera vez en diciembre de 1957, en una reunión celebrada en Bogotá para crear una revista cultural compartida entre Venezuela, Colombia y Ecuador. Ese nombre se descartó porque ya circulaba en Ecuador una revista con el mismo título, y el proyecto terminó llamándose Arco (1959–1965).
Cinco años después, el nombre volvió para una revista propia, venezolana y hecha por universitarios.
Cómo nació
En enero de 1962 se planteó publicar una revista cultural “destinada al ambiente universitario”, inspirada en revistas de residencias universitarias de otros países, como Moncloa, Diagonal y Gaceta Universitaria en España, Luces en México o University Gazette en Irlanda. La propietaria sería la Residencia Universitaria Monteávila, como parte de sus actividades culturales, y un patronato se ocuparía de la parte económica. El proyecto se aprobó en marzo de 1962, con dos condiciones: asegurar el financiamiento antes de salir y abrir el consejo de dirección a estudiantes de todo tipo.
Fue una de las iniciativas culturales que personas del Opus Dei promovieron en esos años junto con otros profesionales y estudiantes, para llevar una mirada cristiana a la vida universitaria.
Mayo de 1962: «Aquí estamos»
El primer número salió en mayo de 1962, impreso en la Editorial Arte, en La Candelaria, y costaba Bs. 0,50. Lo coordinó José Serra, que además lo diagramó, y la jefatura de redacción quedó en manos de Rafael Tomás Caldera Pietri, que entonces cursaba el quinto año de bachillerato en el Colegio San Ignacio y en octubre de ese año empezó Derecho en la Universidad Central de Venezuela.
En el directorio y el consejo de redacción figuraban estudiantes que más tarde tendrían un papel destacado en el país, como Marcel Granier, Guillermo Yepes Boscán y Manuel Azpúrua, junto con corresponsales en Maracaibo y Valencia.
De mano en mano por las universidades
Según recuerda Caldera Pietri, Vértice destacó muy pronto: con un tiraje de cinco mil ejemplares, no había otra publicación universitaria comparable en calidad o alcance. Se distribuía en la Universidad Central, la Universidad Católica Andrés Bello, la Universidad de Carabobo, La Universidad del Zulia y la Universidad de Los Andes.
No había quioscos de por medio: un grupo de estudiantes recorría los pasillos con paquetes de revistas y las ofrecía a sus compañeros, mes tras mes. Se intentó un sistema de suscripciones, pero las fallas del correo lo hicieron imposible, y los lectores siempre prefirieron comprarla en su propia facultad. La revista se sostuvo sobre todo con publicidad institucional y con el apoyo generoso de muchos colaboradores.
Los temas de una generación
En seis años y más de ochocientas páginas, Vértice pensó la universidad como una comunidad dedicada a la búsqueda de la verdad, y no como una simple fábrica de títulos. Pidió mejores métodos de enseñanza, más inversión en investigación científica y una autonomía universitaria real. Entrevistó a figuras como Rafael Caldera, Raúl Leoni y Arturo Uslar Pietri, apoyó la presencia de la mujer en la universidad, valoró el deporte universitario y defendió la democracia como una actitud de libertad y participación, invitando a los jóvenes a no quedarse al margen.
En cultura, buscó una identidad venezolana y latinoamericana que uniera tradición y modernidad, con atención a la literatura, el cine y las artes.
El relevo y el último número
En 1963, Roberto Genty asumió la diagramación. La redacción, encabezada por Rafael Tomás Caldera, contó con Ítalo Altimari, Harry González, Kike González, Pedro Martínez y Gilberto Marvez. En septiembre de 1967, cuando Caldera Pietri se graduó y salió del país para hacer estudios de posgrado, Oswaldo Acosta Sanabria tomó la dirección. El último número salió en junio de 1968, en un ambiente universitario muy agitado por los ecos del mayo francés.
La colección, de vuelta
Hoy, más de sesenta años después, publicamos aquí la colección digitalizada de Vértice, número por número, para que nuevas generaciones de universitarios puedan leer lo que pensaban y soñaban quienes estudiaban en los años sesenta.
Fuente principal: Francisco Febres-Cordero Carrillo, Historia de los comienzos del Opus Dei en Venezuela (1948-1968), tesis doctoral, Roma, 2026, apartado «Vértice», que se apoya en el expediente de la revista y en los recuerdos de Rafael Tomás Caldera (2025).