Vértice › N.º 1 · Mayo de 1962
Libros · Vértice, pág. 12
Marcel Niedergang: «Tempestad en el Congo»
En nuestra Universidad falta espíritu universitario. Esta realidad cruda puede provocar un sentimiento de orgullo, de reacción violenta ante tal afirmación. Pero el estudio de la realidad universitaria nos debe llevar a la comprensión del estado actual de nuestros universitarios.
La crisis congoleña se hizo sentir en los medios estudiantiles. No había motivo suficiente como para dejar pasar este tema de conversación. Pero la repercusión, el enfoque dado a la crisis del Congo en nuestra Universidad nada difiere al dado en la calle. El pasto que la interpretación de las noticias dadas en la prensa se sintió en la calle, tuvo la misma acogida en los pasillos de la Universidad. No había diferencias, existía el mismo desconocimiento sobre el Congo, la misma despreocupación por el conocimiento real de la situación. Se acogían las noticias y sus interpretaciones con la misma desvaloración personal que en cualquier autobús o en cualquier mercado libre.
“Tempestad en el Congo” es un reportaje sobre la crisis congoleña, objetivo y estudiado. Los sucesos políticos que conmovieron a la opinión internacional, que estuvieron al borde de provocar un conflicto entre grandes potencias, que provocaron repudios e incomprensiones contra unos y otros, son expuestos con objetividad, amenidad e interés. Se comprenden con su lectura muchos puntos que hasta el momento estaban ocultos en la penumbra de la ignorancia. Se explican muchos sucesos que la interpretación partidista de nuestra prensa impedían demostrar razonablemente.
Marcel Niedergang consiguió con este reportaje el premio “Albert Londres” del año 1961, otorgado al mejor reportaje del año. El trabajo realizado para esclarecer una serie de dudas que la complejidad de los sucesos impedían explicar, hace sentir que el premio concedido fue acertado.
La desesperación de la mayoría de los belgas, la violencia incontrolada de masas congoleñas, la responsabilidad de un puñado de hombres europeos y la ambición e ingenuidad de los políticos que lucharon por la emancipación de su patria desfilan sin acrimonias. Cada cual tiene sus virtudes y defectos. Nadie es un centro de tiros demagógicos, ni de críticas irrazonadas. Esta objetividad y las dotes periodísticas del autor transforman “Tempestad en el Congo” en un libro de primera línea.
Antonio Abellanas Alfonso
Transcripción fiel del original impreso. Puedes ver la página tal como salió en el PDF del número.