Vértice › N.º 1 · Mayo de 1962
Vértice, pág. 4
El ingeniero de la productividad
La formación y preparación de ingenieros industriales en Venezuela presenta una serie de problemas, entre los que se destacan: lo vagamente que ha sido definida esta carrera, y la serie de opiniones controversistas que se han emitido al respecto. Cada vez que se pide la opinión de alguien autorizado, ésta difiere totalmente de las obtenidas previamente. Se piensa que nuestro ingeniero industrial debe tener conocimientos de tal o cual materia, o que debe parecerse a tal o cual tipo de ingeniero; pero no se define en sí, cual es su campo de acción y cuales son los conocimientos que deben impartírsele para que sea de utilidad en el desarrollo técnico e industrial de nuestro país. Sin embargo, todas las opiniones coinciden en que tenemos que preparar un ingeniero que se adapte a nuestro medio industrial, a nuestras posibilidades, y que sea capaz de orientar y planificar la parte técnico-económica de nuestra industrialización.
Al analizar las necesidades de nuestro país en lo referente a su desarrollo industrial, llegamos a la conclusión de que éste necesita de técnicos que tengan un amplio conocimiento de las corrientes científicas básicas de las tres ingenierías que se suelen llamar “industriales”: la eléctrica, la mecánica y la química. Pero al mismo tiempo ha de tener conocimientos especializados que le permiten diferenciarse de éstas, y poder ser considerados como ingenieros industriales con conocimientos propios y exclusivos, y con un campo definido de actuación dentro de nuestras empresas industriales. Es aquí donde juega un papel importante la productividad. En un país con mano de obra cara y con maquinarias e instalaciones industriales costosas; la única manera de abaratar el costo del producto o artículo es incrementando la productividad de las empresas. Produciendo más y mejor con menos medios, lograremos reducir los costos, abaratar nuestra producción industrial y elevar nuestro nivel de vida. La labor que ha de desempeñar el ingeniero industrial para lograr este fin es inconfundible y se desarrolla en un campo que va desde la planificación, proyecto y diseño inicial, hasta la instalación, mantenimiento y administración de todos los procesos y equipos industriales. Al definir al ingeniero industrial como ingeniero de la productividad, estamos exponiendo claramente la importancia que tiene este tipo de ingeniero en el país, y el papel destacado que ha de desempeñar en nuestra naciente y ansiada industrialización.
Concretamente, podemos definir al ingeniero que egresará de la facultad de ingeniería industrial de la Universidad de Carabobo, como aquel profesional que estará capacitado para proyectar, diseñar, planificar e integrar todos los procesos industriales compuestos por maquinarias, instalaciones, materiales y hombres, con el objeto de producir más artículos, mejores artículos y artículos a más bajo precio. En fin, el ingeniero industrial es el ingeniero de la eficiencia industrial, y su deber primordial es capacitarse debidamente para demostrarlo así, en el medio en el cual ha de desenvolverse.
Dado que el ingeniero industrial ha de coordinar hombres, materiales, máquinas y métodos de tal manera que sean resueltos los problemas que se encuentran en la fabricación, transformación y conversión de materias primas en productos industriales, ha de poseer un interés especial y una gran habilidad en el análisis de los problemas humanos, técnicos y económicos que se presentan en la industria manufacturera moderna.
Nuestra industria, y en general Venezuela —basándonos en que su independencia económica depende de su desarrollo industrial— necesita de ingenieros y técnicos de todo tipo, y en especial de ingenieros industriales capaces, competentes y bien preparados, ya que en manos de ellos está su futuro industrial y por ende su independencia económica. La facultad de ingeniería de la Universidad de Carabobo, con su única escuela de ingeniería industrial —la primera del país— tiene la inmensa responsabilidad de dotar a Venezuela de buenos ingenieros industriales. Pero esta responsabilidad no puede ser labor exclusiva del personal docente de la facultad. Es necesario que nuestro estudiante se de cuenta del papel importantísimo —exclusivo y único hasta hace poco tiempo— que representa dentro del estudiantado nacional; que se de cuenta que no es un estudiante de ingeniería más de los muchos que han pasado por nuestras aulas universitarias, sino que es un estudiante de ingeniería industrial, y de que, como tal, en sus manos está el hacer conocer y valer esta ingeniería, el responder eficientemente a las exigencias académicas que se le hagan, porque la facultad de ingeniería de la Universidad de Carabobo no puede permitirse el graduar ingenieros industriales impreparados e incompetentes. Nuestros egresados tienen que estar bien capacitados y conocer a fondo las materias básicas del pensum por el cual se rigieron sus estudios. De ellos depende, no solamente el futuro técnico de nuestra industria sino también el futuro de la ingeniería industrial como carrera que deberán hacer conocer, hacer valer demostrando que su futuro es de proporciones ilimitadas, y que el país necesita de los servicios de técnicos de su tipo.
En esta labor estamos empeñados todos los que formamos parte del personal docente de la facultad. Queremos y tenemos que hacer de nuestros egresados, profesionales idóneos y bien preparados: las condiciones especialísimas de nuestra escuela así nos lo exigen. Para ello necesitamos contar con la colaboración de un estudiantado serio y responsable, que caiga en la cuenta de su papel como estudiante de una carrera desconocida en el país. Cuando esta colaboración se traduzca en una mística de estudio, en una constante inquietud por adquirir nuevos y mayores conocimientos podremos decir con orgullo que tenemos la mejor facultad de ingeniería del país, y que sus egresados pondrán siempre en alto el nombre de la facultad que justificó la creación de nuestra Alma Mater.
GUSTAVO COSSON LOPEZ
[Ilustración: instalación industrial (torres y tolvas), a dos tintas.]
Transcripción fiel del original impreso. Puedes ver la página tal como salió en el PDF del número.